Algunos consejos para salir a entrenar con la bicicleta los días de viento fuerte
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Algunos consejos para salir a entrenar con la bicicleta los días de viento fuerte

31
mar 2017

Hay una acertada Ley de Murphy que afirma que cuando rodemos con el viento en contra, a la vuelta el viento cambiará de dirección para azotarnos la cara hasta llegar a casa. Más allá de esta sabia afirmación, lo cierto es que salir a entrenar en bicicleta los días que hace viento fuerte es más peligroso de lo habitual, por lo que se hace necesario tomar ciertas medidas encima de la bicicleta para evitar correr riesgos innecesarios.

En TodoMountainBike: Algunos consejos para salir a entrenar con la bicicleta los días de viento fuerte

¿Cómo rodar con viento?

  • Ropa ajustada: Aunque es habitual en las equipaciones destinadas a la bicicleta, muchos son los ciclistas que hacen uso de prendas cortavientos y similares con una talla demasiado grande. La ropa holgada actúa como un paracaídas, frenando el avance del ciclista y agotando sus fuerzas mucho antes de lo previsto. Para los días con viento, nada mejor que dos o incluso tres capas de ropa bien ceñida al cuerpo.
  • Desarrollo más suave: Rodar con viento de cara es como estar continuamente escalando una pendiente. Lo más recomendable es mantener una cadencia de pedaleo que nos permita rodar más o menos cómodos, por lo que la mejor opción pasa elegir un desarrollo más cómodo de lo habitual para contrarrestar la resistencia del viento.
  • Postura acoplada: La mejor manera de contrarrestar la resistencia al viento es minimizar la superficie frontal formada por el torso del ciclista. Con el viento de cara, mantener una posición acoplada lo más cerca posible de la bicicleta disminuye la resistencia aerodinámica, facilitando el avance.
  • Las gafas, imprescindibles: Los ojos son la zona del rostro de un ciclista más expuesta a sufrir daños. Insectos, ramas y pequeñas partículas en suspensión pueden causar un gran daño en caso de impacto ocular, más si cabe en días de fuerte viento. Unas gafas no solo sirven para evitar los molestos rayos del sol, también protegen los ojos de los peligrosos elementos volantes no identificados que acechan en el camino.
  • Rodar en grupo: Cuando las condiciones eólicas no son idóneas, salir solo no es la opción más aconsejable. Rodar en grupo es la mejor manera de contrarrestar la acción del viento: a rueda de los ciclistas en cabeza para ahorrar hasta un 40% de energía, y realizando relevos con los mismos para compartir el esfuerzo entre todos.
  • La seguridad ante todo: Las rachas de viento son las principales enemigas de los ciclistas. Un viento constante puede ser molesto, pero aderezado con rachas de viento de mayor velocidad, se convierte en una combinación muy peligrosa. En días de fuerte viento racheado y sobre todo para los ciclistas de carretera, nada mejor que una sesión de rodillo en casa.