Cómo salvar la vida a un ciclista con la reanimación cardiopulmonar o RCP
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Cómo salvar la vida a un ciclista con la reanimación cardiopulmonar o RCP

4
ago 2017

La reanimación cardiopulmonar, también conocida por sus siglas abreviadas RCP, es un procedimiento de emergencia que se utiliza cuando una persona ha dejado de respirar y su corazón ha dejado de latir. El paro cardiopulmonar puede suceder después de una descarga eléctrica, un ataque cardíaco, un ahogamiento y, en el caso de ciclistas y otros deportistas, a consecuencia de una caída grave o atropello, un golpe de calor o un esfuerzo extremo, entre otras muchas variables.

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La RCP combina respiración de boca a boca y compresiones cardíacas; la primera para suministrar aire a los pulmones de la persona en paro cardiopulmonar y la segunda para intentar restablecer la actividad del corazón. Se trata de un procedimiento de vital importancia para salvar una vida, ya que cuando el flujo sanguíneo se detiene, se puede presentar daño permanente en el cerebro o la muerte en cuestión de muy pocos minutos.

¿Quién puede practicar una RCP? Cualquier persona, siempre que se tengan los conocimientos básicos para practicar las maniobras de reanimación. En la práctica, consiste en abrir la boca del paciente afectado, inclinar ligeramente su cabeza hacia atrás para elevar la mandíbula, y comenzar la respiración boca a boca al tiempo que se realiza un masaje cardíaco a razón de 80-100 compresiones torácicas por minuto.

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Aunque el proceso de reanimación es diferente según sea el número de personas que lo realizan (una o dos), lo más recomendable es conocer los pasos a seguir en caso de tratarse de un único reanimador. El procedimiento recomendado es una pauta de compresión:ventilación equivalente a 30:2 o, lo que es lo mismo, 2 respiraciones boca a boca por cada 30 compresiones torácicas, manteniendo un ritmo de unas 100 compresiones torácicas por minuto. Aplicando esta técnica a una persona con parada cardiorrespiratoria hasta la llegada de los servicios de emergencia, las posibilidades de supervivencia superan el 70% en muchos casos.