COMPONENTES/

Consideraciones a tener en cuenta a la hora de elegir el ancho de un neumático de bicicleta

En la actualidad, entre la amplia variedad de modelos de neumáticos ofertados en el mercado, es frecuente encontrar un mismo modelo disponible en varios tamaños, tanto de diámetro como de anchura. Si bien el diámetro del neumático a elegir depende forzosamente del tamaño de las ruedas de la bicicleta de cada usuario, el ancho del mismo es un factor que hay que tener en cuenta para elegir la opción que mejor se adapta a las necesidades de cada ciclista.

En TodoMountainBike: Consideraciones a tener en cuenta a la hora de elegir el ancho de un neumático de bicicleta

Cómo elegir el ancho de un neumático

Rodar con un neumático de 29 pulgadas con un ancho de 2.0 pulgadas no es lo mismo que hacerlo con un ancho de 2.2 pulgadas, aunque se trate del mismo modelo y bicicleta. Esta pequeña variación en pulgadas influye de manera determinante en el comportamiento de la bicicleta, siendo necesario tener presente cómo se comportan los diferentes anchos de cubierta y qué ventajas e inconvenientes pueden ofrecer.

Neumáticos de 1.8 a 2.1 pulgadas de ancho:

  • Menor nivel de agarre y menos flotación sobre terrenos blandos o arenosos.
  • Menor volumen de aire en su interior y, a consecuencia, mayor probabilidad de sufrir pinchazos y llantazos.
  • Mayor capacidad de aceleración y reactividad. Son los más rápidos a la hora de ascender, frenar o cambiar de dirección.

Neumáticos de 2.2 a 2.5 pulgadas de ancho:

  • Mejor nivel de agarre, incluyendo una mejor flotación sobre terrenos blandos o arenosos.
  • Mayor volumen de aire y, a consecuencia, más posibilidades de ajuste de la presión y menos riesgo de pinchazos y llantazos.
  • Menor capacidad de aceleración que los neumáticos más delgados, con reacciones más lentas en ascensos, frenadas y cambios de dirección.

Neumáticos de más de 2.5 pulgadas de ancho:

  • Máximo nivel de agarre y flotabilidad sobre terrenos blandos o arenosos.
  • Mayor resistencia en los flancos debido a un mayor asiento de la cubierta sobre la llanta. Destalonamientos y llantazos muy poco frecuentes.
  • Menor capacidad de aceleración. Son las más lentas para ascender, frenar o cambiar de dirección, debido a su gran masa.

¿Qué cubierta elegir? Depende del modelo de neumático y del tipo de ciclista. Como norma general: cubiertas de 1.8 a 2.1 para rodar rápido con la máxima respuesta de reacción; cubiertas de 2.2 a 2.5 para abarcar todo el rango posible de carreras y rutas, además de disfrutar de una mayor protección frente a pinchazos y un mayor rango de ajuste; y cubiertas de más de 2.5 pulgadas de ancho para afrontar descensos muy técnicos o rodar sobre arena o nieve.