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¿Es posible rejuvenecer la edad metabólica? Sí, mediante el ejercicio, la alimentación y el descanso

La edad metabólica es un término utilizado en el mundo del deporte y de la nutrición para referirse a la edad de una persona según su estado de salud y forma, independientemente de la edad biológica. Básicamente, se trata de la edad real del cuerpo humano a nivel fisiológico, y suele ser distinta de la edad biológica ya sea por arriba o por abajo dependiendo de los hábitos de vida de cada cual. Como es de suponer, tener una edad metabólica inferior a la edad biológica, como sucede en muchos ciclistas profesionales, es equivalente a tener la salud y el estado de forma de una persona mucho más joven.

En TodoMountainBike: ¿Es posible rejuvenecer la edad metabólica? Sí, mediante el ejercicio, la alimentación y el descanso
Ejercicio, alimentación y descanso, las tres claves para estar más joven y sano.

La edad metabólica

¿Cómo se calcula la edad metabólica? A través de la bioimpedancia, un método que consiste en realizar una medición precisa de la masa magra, masa grasa, grasa visceral y densidad ósea del cuerpo humano para, teniendo en cuenta la edad biológica y el cálculo del metabolismo basal derivado de los factores anteriores, devolver la edad metabólica aproximada. En base a esta aproximación y considerando otros marcadores biológicos del envejecimiento como son la presión sanguínea, los niveles hormonales y de colesterol, o la capacidad visual y auditiva, se logra calcular la edad metabólica de una persona de forma extremadamente precisa.

Conociendo la edad metabólica, ¿es posible rejuvenecer la edad metabólica? A diferencia de la edad biológica, en la que no hay ninguna forma de detener el tiempo para evitar el paso de los años, la edad metabólica sí puede ser rejuvenecida adoptando hábitos de vida saludables. La edad metabólica debe permanecer lo más joven posible para que la persona disfrute de una buena salud y un estado de forma óptimo, algo muy sencillo de realizar asumiendo tres hábitos en el día a día: ejercicio regular, dieta equilibrada y descanso apropiado.

Para cumplir con estos tres sencillos hábitos sin necesidad de caer en el sacrificio que realizan los deportistas de élite, el primer paso es practicar alguna actividad cardiovascular sin impacto (como el ciclismo o la marcha) tres o más veces a la semana en sesiones de al menos 45 minutos, aunque estudios científicos recientes también ha demostrado que incluso practicando ejercicio solamente el fin de semana ya se obtienen beneficios.

El segundo paso es repasar los alimentos que se consumen de forma más o menos habitual y eliminar de la lista la denominada comida basura, los dulces ultraprocesados, los refrescos con un alto nivel de azúcar o las bebidas alcohólicas. Apostar por una dieta más equilibrada que incluya un aporte óptimo de nutrientes y no sobrepase las calorías diarias necesarias que el metabolismo de cada persona necesita es la mejor forma de mantener el cuerpo joven y sano.

El último paso tiene mucho que ver con el descanso, algo que la gran mayoría de deportistas regulares y de personas con demasiada carga de trabajo descuida por completo. El descanso es la única forma que tiene el organismo para recuperarse del estrés diario, tanto a nivel físico como mental, por lo que es de vital importancia respetar las horas de sueño evitando trasnochar más de lo debido y atender a las necesidades del cuerpo, descansando más en períodos de convalecencia o de mayor actividad.