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Una hidratación inteligente: los cuatro momentos clave del día para beber agua

Teniendo en cuenta que aproximadamente el 60% del peso corporal de una persona adulta está compuesto por agua, es fácil adivinar que una correcta ingesta de este líquido elemental es fundamental para mantener el organismo perfectamente hidratado. Ahora bien, ¿hay algún momento del día en que beber agua resulta más beneficioso? La respuesta es sí, y no solo un momento, sino cuatro especialmente efectivos cuando se trata de deportistas y personas activas.

En TodoMountainBike: Una hidratación inteligente: los cuatro momentos clave del día para beber agua
Beber agua es saludable, pero hacerlo de forma inteligente es mejor aún.

Los momentos clave para hidratarse

A lo largo de un día cualquiera existen ciertos momentos clave en los que la simple acción de beber agua tiene más beneficios para el organismo que hacerlo a cualquier otra hora, debido a una serie de razones explicadas a continuación:

  • Al levantarse: como parte del desayuno o antes de esa primera comida del día, beber agua ayuda a revertir la posible sequedad de boca que se suele tener al despertar y elimina las bacterias que puedan acumularse en la cavidad bucal. Además, el solo hecho de beber agua pone en marcha el metabolismo, arrancando así el día de una forma saludable.
  • Antes de las comidas: beber agua antes de las comidas es el mejor truco para perder peso, ya que ayuda a calmar la ansiedad por ingerir alimentos y tiene un efecto saciante, facilitando así el control de la dieta y previniendo un consumo excesivo de calorías no necesarias.
  • Antes de entrenar: hidratarse con agua antes de entrenar es fundamental para rendir más y mejor durante el ejercicio físico, favoreciendo además la eliminación de grasa acumulada según han demostrado numerosos estudios científicos. Ni que decir tiene que durante el esfuerzo físico, se debe mantener la ingesta de agua y sales minerales según las necesidades de cada deportista.
  • Después de entrenar: del mismo modo que hidratarse antes de entrenar puede mejorar el rendimiento y favorecer la quema de grasas, beber agua tras el esfuerzo físico ayuda reponer los líquidos perdidos a causa de la sudoración y favorece la circulación sanguínea del cuerpo, mejorando sustancialmente la recuperación tras los entrenamientos.