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México, el país donde el cicloturismo se convierte en una actividad mortal

Dos ciclistas europeos, uno de origen alemán y otro polaco, fueron hallados muertos, el 26 de abril y el 4 de mayo respectivamente, en una de las carreteras locales más transitadas del estado de Chiapas, en México. El ciclista polaco murió decapitado por un objeto punzocortante, y el alemán a causa de un disparo en la cabeza. Ambos cuerpos aparecieron a escasos 200 metros de distancia el uno del otro. A día de hoy, el asesinato de los dos cicloturistas sigue bajo investigación. Sin sospechosos. Sin detenidos. Solo dos cadáveres más en un país donde las muertes violentas son titulares habituales en los noticiarios diarios.

En TodoMountainBike: México, el país donde el cicloturismo se convierte en una actividad mortal

Tanto el polaco Krzysztof Chmielewski como el alemán Holger Hagenbusch eran dos cicloturistas con muchos kilómetros bajo sus piernas. Los dos llevaban mucho tiempo recorriendo el mundo a los mandos de sus bicicletas, adaptadas con un remolque en el que transportaban los elementos más básicos para su día a día y una pequeña tienda de campaña donde dormir. El propio Chmielewski, según una entrevista concedida a una cadena de televisión local poco antes de morir, estaba convencido de que la bicicleta era el mejor medio de transporte del mundo y ya llevaba más de 50 países visitados: "No necesita gasolina. Ni seguro. Ni placas. Es completamente gratis. Quiero visitar todos los países del mundo".

Los dos ciclistas llevaban desaparecidos desde el 21 de abril. Ambos habían hecho en México una escala más en su interminable aventura sobre pedales, aunque se adentraron en el país equivocado. Un país en el que que los desaparecidos se cuentan por cientos a diario, donde los narcos hacen y deshacen a placer, donde el simple robo de una bicicleta se salda con una cabeza cortada o un disparo, donde las autoridades hacen la vista gorda salvo presiones mediáticas mayores.

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Poco después de identificar el cadáver del ciclista polaco, las policía mexicana anunció que se había tratado de un accidente. Un accidente en el que el cuerpo de un ciclista aparece decapitado y oculto en un barranco al margen de la carretera que había transitado antes de ser asesinado. La aparición del cuerpo del ciclista alemán terminó por romper la hipótesis policial. Encontrado a solo 200 metros de la primera víctima, con un tiro en la cabeza. De las bicicletas y resto de equipamiento de los ciclistas, ni rastro. Un robo en toda regla, con asesinato incluido.

Según explica a TodoMountainBike un indignado residente mexicano: "No fueron atropellados, sino asesinados. Es muy posible que se tratara de un asalto de una banda de 'gavilleros'. Son locales, a veces indígenas, que coludidos con la policía asaltan a turistas a punta de pistola y les quitan todo lo que tienen y si no te meten un tiro, da las gracias. Es muy triste, porque México tiene mucho que ofrecer para todo tipo de turistas que se adentran en él: gran biodiversidad, mezcla de culturas, increíble gastronomía y gente muy acogedora y hospitalaria. Pero mientras siga habiendo este problema de inseguridad tan grave, los aficionados del cicloturismo seguiremos optando por rutas menos atractivas y sin aventura, pero sí menos peligrosas".

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