GENERAL/ 6 de Noviembre, 2017

¿Por qué se afeitan las piernas los ciclistas? Cinco buenas razones para ello

Lucir unas piernas bien depiladas no solo es cosa de mujeres. En el mundo del ciclismo, la inmensa mayoría de corredores pedalean con las piernas libres de vello y, aunque puede parecer que se trata de una simple cuestión estética, lo cierto es que hay buenas razones para ello más allá de lucir músculos y una bonita piel bronceada. ¿Es obligatorio depilarse las piernas para montar en bicicleta? Por supuesto que no, pero teniendo en cuenta las siguientes cuestiones, sí que se puede decir que es muy recomendable.

En TodoMountainBike: ¿Por qué se afeitan las piernas los ciclistas? Cinco buenas razones para ello

Piernas depiladas en los ciclistas

1. Favorecen los masajes: después de una larga sesión de pedaleo, sobre todo si se trata de una competición, no hay nada tan reconfortante como un masaje recuperador proporcionado por manos expertas. Las piernas sin pelo favorecen el trabajo del masajista y facilitan la aplicación de las cremas y ungüentos utilizados por el profesional.

2. Previenen infecciones: para aprender a rodar con el máximo desempeño posible sobre la bicicleta es necesario caerse y, ligadas irremediablemente a las caídas, están las heridas. Las piernas de un ciclista son la parte del cuerpo más propensa a sufrir roces, arañazos y cortes, por lo que unas extremidades libres de vello favorecen una asistencia médica más limpia y previenen infecciones derivadas de heridas mal curadas, por no mencionar lo que supone arrancar esparadrapos o tiritas pegadas sobre un buen matojo de pelo.

3. Mejoran la aerodinámica: no es una cuestión muy a tener en cuenta, pero algunos estudios realizados en túnel de viento han confirmado que unas piernas depiladas con respecto a otras llenas de vello ahorran vatios al ciclista, con el consiguiente aumento de rendimiento sobre la bicicleta. Según una conocida prueba realizada por Specialized, rodar sin pelos en las piernas ahorra una media de 70 segundos en 40 kilómetros de recorrido, lo que se puede traducir en "perder por los pelos", literalmente hablando.

4. Ayudan a la termorregulación: con una piel libre de vello, el sudor se reparte de forma homogénea mejorando la disipación del calor corporal, algo muy necesario cuando se pedalea en condiciones de altas temperaturas o con un elevado desempeño físico. Además, los tejidos técnicos presentes en los culottes están desarrollados para ofrecer el máximo rendimiento en contacto con la piel, no sobre una espesa capa de pelambrera.

5. Es parte de la cultura ciclista: depilarse las piernas también tiene connotaciones psicológicas y sociológicas. Un ciclista con las piernas depiladas está mejor visto que un ciclista con las piernas llenas de pelos, percibiéndose cierto 'nivel' profesional en el primero que está ausente en el segundo. Ni que decir tiene que, a nivel estético, los músculos de unas piernas depiladas se ven más grandes y mejor perfilados, un aspecto que puede jugar a favor en términos de psicología deportiva.

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