Lección básica de seguridad vial: drogas + alcohol + coche = ciclistas muertos
General

Lección básica de seguridad vial: drogas + alcohol + coche = ciclistas muertos

8
may 2017

Como si de una epidemia se tratase, los ciclistas muertos en la carretera a manos de conductores asesinos continúan, semana tras semana, engrosando las trágicas estadísticas de accidentes mortales en las carreteras españolas. El último y más que vergonzoso suceso ha tenido lugar en Oliva (Valencia) a las 8.30 de la mañana del domingo 7 de mayo, cuando una conductora de 28 años invadió el carril contrario y arrolló a un grupo de ciclistas que circulaba por el mismo, causando la muerte en el acto de dos de ellos y dejando a tres más en estado grave.

En TodoMountainBike: Lección básica de seguridad vial: drogas + alcohol + coche = ciclistas muertos

Según la declaración de un sexto ciclista implicado que no sufrió daños de consideración, la conductora circulaba a gran velocidad por el carril contrario, y arrolló a los ciclistas en una recta sin problemas de visibilidad, sin que éstos tuvieran posibilidad alguna de escape. Tal fue la brutalidad del impacto, que los bomberos desplazados hasta el lugar del accidente tuvieron que recuperar los cuerpos sin vida de los ciclistas en una acequia adyacente a la carretera, ya que salieron despedidos en el impacto contra el vehículo.

En TodoMountainBike: Lección básica de seguridad vial: drogas + alcohol + coche = ciclistas muertos

¿Ha sido la mala fortuna la causante del accidente? ¿Un despiste del conductor? ¿El mal estado de la carretera o la falta de visibilidad? No. La conductora, según confirmaron los agentes de los cuerpos de seguridad que acudieron hasta el lugar del accidente, dio positivo en drogas y alcohol. Y sí, quizá la conductora no tuviese intención de matar a nadie, pero las matemáticas no fallan y la combinación de circunstancias agravantes era muy obvia: drogas + alcohol + coche = muerte.

En TodoMountainBike: Lección básica de seguridad vial: drogas + alcohol + coche = ciclistas muertos

La implicada, además de conducir borracha y drogada, ya había sido condenada a 8 meses sin carné por conducir bajo los efectos del alcohol en 2014. Ahora se enfrenta a nuevos cargos, dos homicidios involuntarios y tres delitos por lesiones graves, que probablemente se salden con la retirada cautelar del permiso de conducción durante un tiempo determinado y el pago de una multa que, en el peor de los casos, no ascenderá más de unos cientos de euros, como viene siendo lo habitual en España.