La primera cita internacional del año siempre deja más preguntas que respuestas, pero en Corea del Sur el guion se ha torcido antes incluso de que varios favoritos pudieran enseñar sus cartas. Los entrenamientos han empezado a pasar factura en dos escenarios muy distintos del Mountain Bike: el Cross Country Olímpico y el Descenso. Dos caídas, dos bajas importantes y una sensación compartida en el paddock: el estreno mundialista ha llegado con un punto de tensión mayor del esperado.

Dos caídas duras marcan el arranque mundialista en Corea del Sur
Christopher Blevins no estará en la salida de la carrera Élite masculina de XCO tras sufrir una caída durante la sesión de entrenamiento del sábado. El corredor estadounidense, campeón de la general de la Copa del Mundo 2025, se rompió la clavícula y queda fuera de una prueba en la que debía empezar la defensa de su título.
La noticia fue confirmada por el Specialized Factory Racing XC, que explicó que Blevins está recibiendo atención médica y ya centra su atención en la recuperación. El equipo publicó un mensaje de apoyo al ciclista: Christopher ha sufrido una caída y, por desgracia, se ha roto la clavícula, lo que significa que no competirá mañana
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La baja llega en un momento delicado para la estructura de Specialized. Con Blevins fuera de carrera y Victor Koretzky también lesionado por una fractura de húmero, el equipo solo contará con Martin Vidaurre Kossmann en la prueba Élite masculina. Para una escuadra llamada a ser protagonista en la Copa del Mundo de XCO 2026, el inicio de temporada queda condicionado desde la primera ronda.
La lesión de clavícula es una de las más habituales en el ciclismo de competición, pero su impacto depende de la gravedad de la fractura, el tratamiento elegido y los plazos de consolidación. En el caso de Blevins, cualquier previsión sobre su regreso deberá esperar a la evolución médica, aunque su ausencia inmediata ya altera el equilibrio competitivo de la carrera.
El golpe deportivo es evidente. Blevins no solo perdía la oportunidad de puntuar en la primera cita del calendario, sino también de marcar territorio desde el arranque frente a sus rivales directos. En una disciplina tan ajustada como el Cross Country Olímpico, empezar la temporada con un cero puede pesar en la pelea por la general si el calendario no concede margen de recuperación.
La jornada también dejó una noticia preocupante en el Descenso. Louise Ferguson sufrió una fuerte caída durante los primeros entrenamientos de la Copa del Mundo de DHI, también en Corea del Sur, tras afrontar uno de los grandes saltos situados en la parte alta del trazado.

Según la información trasladada por el Nukeproof Axess Racing, Ferguson fue una de las primeras corredoras en probar ese obstáculo. La ciclista no llegó con la velocidad suficiente para completar el salto, impactó contra la recepción y salió despedida en una caída de alta energía.
Tras ser trasladada al hospital, las pruebas confirmaron múltiples fracturas costales y fracturas estables en la columna. La gravedad del parte obliga a extremar la prudencia, aunque el equipo señaló que Ferguson se encontraba animada y más pendiente del rendimiento del grupo que de su propia recuperación.
El accidente de Ferguson vuelve a poner el foco en la exigencia de los entrenamientos oficiales, especialmente cuando los corredores se enfrentan por primera vez a circuitos nuevos o con módulos de gran tamaño. En Descenso, la lectura de la velocidad, la recepción y la trazada no admite apenas margen de error, y los primeros intentos suelen ser los más delicados.
La ronda surcoreana ha quedado marcada así por dos bajas de peso antes de que la competición completara su primer gran bloque de resultados. Blevins desaparece de la pelea por la victoria en XCO y Ferguson inicia ahora un proceso de recuperación tras una caída seria en la Copa del Mundo de Descenso.
Más allá del impacto inmediato en sus equipos, ambas lesiones recuerdan la fragilidad de una temporada que apenas ha comenzado. En el caso de Blevins, la incógnita será cuándo podrá volver a competir con garantías. En el de Ferguson, la prioridad pasa por una rehabilitación segura tras unas fracturas en costillas y columna que exigen máxima cautela.