Competición

Paula Blasi irrumpe en la Amstel Gold Race y firma la victoria más importante del ciclismo español en 2026

A sus 23 años, la catalana sumó en Países Bajos la quinta victoria de su trayectoria profesional, pero esta pasa a ser con claridad la más importante hasta la fecha.

La carrera parecía discurrir por el guion habitual de las grandes clásicas, con las favoritas vigilándose, los ataques medidos y esa sensación de que todo iba a resolverse entre los nombres esperados. Pero en Valkenburg hubo un momento en el que el control dejó de tener valor y la lógica se quedó atrás. Desde ahí, la prueba femenina de la Amstel Gold Race cambió de dueño y también de relato.

Paula Blasi. Imagen: Amstel Gold Race
Paula Blasi. Imagen: Amstel Gold Race

Una ofensiva lejana, sin red y contra las favoritas

La española Paula Blasi conquistó este domingo la 12ª edición de la Amstel Gold Race femenina tras resolver en solitario una ofensiva lanzada a 22 kilómetros de meta. La ciclista catalana sorprendió a las grandes aspirantes al triunfo en el penúltimo paso por el Cauberg y sostuvo su ventaja hasta la llegada para firmar un resultado de enorme peso en una de las carreras más prestigiosas del calendario de clásicas.

La corredora del UAE aprovechó un momento de duda entre las principales favoritas y convirtió ese margen en una ventaja decisiva. Por detrás, la polaca Kasia Niewiadoma y la neerlandesa Demi Vollering reaccionaron tarde y acabaron segunda y tercera, respectivamente, a medio minuto de la vencedora. En una prueba de este nivel, abrir ese hueco ante dos referencias del pelotón internacional da medida de la dimensión real del triunfo.

Antes de marcharse en solitario, Blasi compartió fuga durante unos tres kilómetros con la neerlandesa Nienke Vinke. Después aceleró de nuevo y terminó de romper la carrera. A diez kilómetros de la llegada ya contaba con un minuto de renta, una diferencia considerable en un recorrido nervioso, técnico y con continuos cambios de ritmo, justo el tipo de terreno en el que normalmente cuesta mucho sostener una aventura lejana.

La victoria de la catalana adquiere todavía más valor por cómo se gestó su presencia en la salida. Según explicó la propia corredora tras cruzar la meta, ni siquiera estaba previsto que disputara la prueba. Es increíble. Ni siquiera estaba previsto que participara en esta carrera. Me llamaron en el último momento para sustituir a compañeras lesionadas, declaró, todavía sorprendida por un desenlace que la sitúa de golpe en otra dimensión competitiva.

Blasi también detalló que durante buena parte de la jornada había sufrido para mantener la posición dentro del grupo principal. A menudo he ido haciendo la goma durante la carrera, a veces descolgada en una prueba con muchos nervios. Así que opté por la escapada para salir de este pelotón un poco loco. Y ha dado resultado. Voy a necesitar tiempo para asimilarlo, explicó. Esa lectura táctica resulta especialmente significativa, porque transforma una situación de aparente debilidad en una decisión ofensiva que acabó siendo definitiva. Ahí aparece una de las claves de esta victoria de Paula Blasi en la Amstel Gold Race.

A sus 23 años, la catalana sumó en Países Bajos la quinta victoria de su trayectoria profesional, pero esta pasa a ser con claridad la más importante hasta la fecha. No solo por el prestigio de la carrera, sino por el contexto competitivo y por la forma de ganar. Imponerse en una clásica WorldTour con un ataque lejano frente a corredoras del nivel de Niewiadoma y Vollering no es un éxito más: es una señal directa de techo competitivo.

La corredora española ya figuraba entre las jóvenes ciclistas con mayor proyección del pelotón. Su pasado como triatleta, su perfil de especialista en contrarreloj y sus resultados en categoría sub23 apuntaban alto desde hace tiempo. Fue campeona de Europa y logró la medalla de bronce en los últimos Mundiales de la categoría, credenciales que ahora encuentran continuidad en una prueba élite del máximo escaparate. El salto ya no es una promesa, sino una realidad dentro del ciclismo femenino español.

También conviene subrayar el impacto de este triunfo dentro de la estructura en la que compite. Blasi milita en el equipo vinculado a Tadej Pogacar, un entorno que en los últimos años ha ganado peso dentro del pelotón internacional y que ahora añade una victoria de enorme valor en el bloque femenino. En una carrera tan exigente, la combinación entre ambición táctica, capacidad de fondo y sangre fría deja una lectura muy sólida sobre el nivel que empieza a ofrecer la catalana en las clásicas de las Ardenas.

La temporada, además, no se detiene aquí. El tríptico de las Ardenas continuará el próximo miércoles con la Flecha Valona y se cerrará el domingo con la Lieja-Bastoña-Lieja, dos escenarios que servirán para medir si esta explosión de Blasi tiene continuidad inmediata. En ese tramo también aparecerá Pauline Ferrand-Prévot, ausente en la carrera neerlandesa y señalada como una de las corredoras a seguir en las dos próximas citas.

Lo ocurrido en Valkenburg deja algo más que una ganadora inesperada. Deja una irrupción seria en la élite, una corredora capaz de leer la carrera sin complejos y una noticia de primer nivel para el pelotón nacional. La española Paula Blasi ya no es solo una ciclista prometedora: después de su exhibición en la Amstel Gold Race femenina 2026, pasa a ocupar un espacio propio entre los nombres que habrá que vigilar muy de cerca en las grandes carreras de un día.