Competición

Titouan Perrin-Ganier y Gaia Tormena agrandan su leyenda en Barcelona con dos títulos mundiales históricos

El séptimo título mundial de Titouan Perrin-Ganier y la sexta corona de Tormena dejan una referencia difícil de igualar y colocan el inicio internacional del XCE 2026 en un listón muy alto.

Barcelona ya tiene otra de esas tardes que no se olvidan rápido en el calendario del Mountain Bike urbano. En Montjuïc, sobre un trazado ya conocido pero convertido esta vez en juez absoluto del maillot arcoíris, la jornada fue girando entre averías, caídas, adelantamientos al límite y una sensación cada vez más evidente: no se estaba disputando solo un campeonato del mundo, sino una página difícil de repetir en la historia del Eliminator.

Titouan Perrin-Ganier y Gaia Tormena. Imagen: City Mountainbike
Titouan Perrin-Ganier y Gaia Tormena. Imagen: City Mountainbike

Montjuïc corona a dos referentes absolutos del XCE mundial

El Campeonato del Mundo de XC Eliminator 2026 dejó en Barcelona dos nombres que ya formaban parte del palmarés de referencia de la disciplina y que ahora amplían aún más su distancia con casi cualquier comparación posible. El francés Titouan Perrin-Ganier conquistó su séptimo título mundial en categoría masculina, mientras que la italiana Gaia Tormena recuperó el maillot arcoíris con una sexta corona que refuerza su peso en la historia reciente del XCE.

La cita abrió la temporada 2026 de City Mountainbike en el circuito de Montjuïc, el mismo escenario que meses después acogerá la salida del Tour de Francia 2026. Antes de las mangas decisivas, las mejores referencias en la contrarreloj clasificatoria fueron para el esloveno Jakob Klemencic y la checa Adela Pernicka, aunque el desarrollo posterior de la competición dejó claro que la velocidad inicial no garantizaba nada en un recorrido rápido, explosivo y con numerosos puntos de riesgo.

En la carrera femenina, Tormena resolvió la final con la autoridad habitual de las grandes campeonas. La italiana tomó la iniciativa antes de la última vuelta y mantuvo el control hasta meta para imponerse a la ucraniana Mariia Sukhopalova, vigente campeona, que se quedó con la plata. El bronce fue para la francesa Margaux Borrelly, que firmó así su primera medalla en unos Mundiales UCI. Pernicka, una de las más fuertes durante el día, terminó cuarta después de una final marcada por la falta de fortuna.

Ese desenlace devolvió a primer plano a una ciclista que ya había dominado la especialidad y que llegaba con una motivación especial. La Gaia Tormena campeona del mundo volvió a aparecer en el momento más exigente, un año después de no poder pelear por el título por culpa de una lesión. La italiana explicó tras la prueba que había perseguido este regreso con insistencia y que, con el paso del tiempo, valora más lo que significa vestir de nuevo el arcoíris.

Gaia Tormena. Imagen: City Mountainbike
Gaia Tormena. Imagen: City Mountainbike

Sus palabras reflejaron precisamente ese punto de madurez competitiva. Tormena admitió que este título fue especialmente emocional porque ahora entiende mejor la dimensión real de una victoria así. También resumió su fórmula de una manera simple: disfrutar sobre la bicicleta, seguir soñando y no dejar de marcarse objetivos. En una disciplina tan explosiva y cambiante, esa continuidad competitiva tiene un valor evidente.

La prueba masculina avanzó entre incidentes desde las rondas previas. El rumano Ede-Karoly Molnar quedó fuera por un problema técnico en octavos, el alemán Marion Fromberger se despidió en cuartos y el sueco Edvin Lindh, campeón defensor, también cayó antes de la final. En semifinales hubo además una dura caída del francés Lorenzo Serres y otra del alemán Simon Gegenheimer. Todo eso fue estrechando el campeonato hasta dejar una final abierta, nerviosa y muy condicionada por la fiabilidad mecánica.

Allí apareció el mejor Perrin-Ganier. Tanto Klemencic como el portugués Ricardo Marinheiro, una de las sorpresas del día, sufrieron problemas mecánicos importantes en el momento decisivo. El francés mantuvo la calma y lanzó su movimiento en la zona de escaleras para superar al sueco Casper Casserstedt. Con esa maniobra cerró una actuación que le dio el oro, la plata para Suecia y el bronce para Portugal, además de convertir este resultado en uno de los grandes momentos del Mundial de XCE en Barcelona.

El valor del triunfo va más allá del número. Perrin-Ganier, de 34 años, afronta su temporada de despedida y se marchará del XC Eliminator con el maillot arcoíris sobre los hombros. Su séptima corona le sitúa todavía más arriba en el palmarés de una modalidad en la que la experiencia, la lectura de carrera y el control técnico pesan tanto como la potencia pura. La imagen del francés ganando en su último Mundial encaja ya entre las escenas más potentes del XC Eliminator World Championships 2026.

Titouan Perrin-Ganier. Imagen: City Mountainbike
Titouan Perrin-Ganier. Imagen: City Mountainbike

Después de la carrera, el francés reconoció que había tenido algo de fortuna en la final, aunque también defendió que la experiencia fue decisiva para gestionar el material y elegir cuándo arriesgar. Sabes que a veces tienes que frenar para ser más rápido, vino a resumir. También dejó una reflexión reveladora sobre su forma de competir: Nunca tengo confianza del todo. Siempre temo a mis rivales, y creo que ese es mi secreto para activar algo en la cabeza y en el cuerpo.

Con estos resultados, Barcelona entregó dos victorias con peso histórico real. No se trató solo de otro campeonato ganado por dos especialistas dominantes, sino de una confirmación rotunda del lugar que ambos ocupan en la disciplina. El séptimo título mundial de Titouan Perrin-Ganier y la sexta corona de Tormena dejan una referencia difícil de igualar y colocan el inicio internacional del XCE 2026 en un listón muy alto.