No todas las novedades en una e-Bike llegan en forma de motor nuevo, más batería o más par. A veces, el cambio aparece en algo mucho menos vistoso, pero con un efecto directo sobre la forma en que la bici responde en mitad de una subida rota, al empujarla a pie o al buscar una sensación más cercana a la de una bicicleta convencional. Eso es lo que ha puesto ahora sobre la mesa Fazua con su última actualización para el sistema RIDE 60.

El Firmware Bundle 17 introduce ajustes más finos y un comportamiento más configurable
La marca ha anunciado la llegada de Fazua RIDE 60 Firmware Bundle 17 junto con la versión 2.28 de su software Toolbox, una combinación que amplía las posibilidades de personalización del sistema y toca dos puntos especialmente sensibles para muchos usuarios: la gestión de la asistencia residual del motor y el funcionamiento del modo de ayuda al caminar.
La novedad más visible está en la función Fazua KickOverrun, un sistema que mantiene durante un instante la asistencia de la unidad motriz incluso después de dejar de pedalear. Con esta actualización, esa función pasa a ser opcional y puede activarse o desactivarse desde Toolbox según el tipo de uso que se haga de la bicicleta.
En la práctica, este ajuste puede marcar diferencias claras cuando se trata de una e-MTB en subidas técnicas. En terrenos exigentes, con escalones, piedra suelta o cambios de ritmo muy bruscos, mantener un pequeño apoyo del motor durante una fracción de tiempo puede ayudar a conservar la tracción, estabilizar la bici y afrontar mejor ciertas maniobras a baja velocidad. Es un matiz técnico, sí, pero con impacto real sobre el control.
Fazua orienta esta función hacia los ciclistas que buscan más precisión y algo más de apoyo en senderos complicados cuesta arriba. En cambio, para un uso urbano o para las personas que prefieren un pedaleo más natural y más próximo al de una bicicleta sin asistencia, la recomendación de la marca es desactivarla.
Ese enfoque no es casual. Tras la actualización, las bicicletas con configuración urbana llevan la función deshabilitada por defecto, una decisión que encaja con un uso más suave, más predecible y menos dependiente de una respuesta prolongada del motor. Además, Fazua advierte de que activar este sistema puede generar un mayor desgaste en algunos componentes mecánicos, un detalle relevante cuando se valora el equilibrio entre rendimiento y mantenimiento.
La otra mejora anunciada afecta al Walk Assist mejorado. Fazua asegura que la asistencia al caminar ha sido optimizada para que la bici responda de forma más progresiva y ofrezca un apoyo más estable. En una e-Bike ligera o de segmento deportivo, esta función gana importancia en pasos imposibles de pedalear, rampas extremas o zonas en las que toca empujar varios metros con una bicicleta que sigue estando claramente por encima del peso de una MTB convencional.
No se trata de una revolución técnica, pero sí de una actualización que va en la línea de lo que lleva tiempo demandando parte del mercado: sistemas cada vez más afinables y menos cerrados. En lugar de imponer una única respuesta del motor, Fazua permite adaptar mejor el comportamiento de la bici al terreno, al uso y también a las preferencias de cada ciclista.
Para instalar el nuevo paquete, la marca deja claro que hace falta utilizar la Fazua Toolbox 2.28, ya que el Firmware Bundle 17 requiere esa versión del software para completar el proceso. Es un paso importante para los usuarios que quieran tener el sistema al día antes del arranque de la nueva temporada, sobre todo en un momento en el que la personalización del apoyo eléctrico empieza a tener tanto peso como las cifras puras de potencia o autonomía.
Con este movimiento, Fazua refuerza una idea que cada vez gana más espacio en el segmento de las e-Bike ligeras: el valor no está solo en cuánto empuja el motor, sino en cómo lo hace y en hasta qué punto el ciclista puede decidir ese comportamiento.