Apple ha presentado una nueva generación del AirTag, su localizador más popular, con una actualización centrada en mejorar la localización de objetos perdidos. Es la primera revisión relevante del dispositivo desde su lanzamiento y llega con avances técnicos concretos que afectan directamente a la experiencia de uso diaria, especialmente en situaciones de búsqueda en interiores y espacios amplios.

Un nuevo chip para ampliar el rango de búsqueda
La principal novedad del nuevo AirTag es la incorporación de un chip de banda ultraancha de segunda generación, el mismo que utilizan dispositivos recientes del ecosistema Apple. Gracias a este componente, la función de búsqueda de precisión amplía su alcance en torno a un 50%, permitiendo localizar objetos a mayor distancia mediante indicaciones visuales en pantalla basadas en flechas y referencias direccionales.
Este sistema, integrado en la app Buscar, gana relevancia en escenarios habituales como aeropuertos, grandes viviendas o espacios abiertos, donde el margen de error en generaciones anteriores podía obligar a desplazamientos adicionales. El incremento de alcance busca reducir ese tiempo de localización y hacer el proceso más inmediato.

El nuevo chip también habilita una función hasta ahora inexistente. Los usuarios con un Apple Watch Series 9 o modelos posteriores pueden utilizar la búsqueda de precisión directamente desde el reloj, sin necesidad de recurrir al iPhone. La integración refuerza la autonomía del ecosistema y consolida al AirTag como un accesorio cada vez más independiente del teléfono.
Otra mejora significativa afecta al sonido. Apple ha rediseñado el sistema interno del altavoz para aumentar el volumen máximo en torno a un 50%. Además del incremento de potencia, el AirTag estrena un nuevo patrón acústico pensado para atravesar obstáculos habituales como cojines, mochilas o bolsillos cerrados, facilitando su identificación en entornos domésticos.
Más allá del hardware, el dispositivo mantiene como pilar fundamental la red Find My. Cientos de millones de dispositivos Apple actúan como nodos pasivos que detectan AirTags cercanos y transmiten su ubicación de forma cifrada y anónima. Este sistema permite localizar objetos prácticamente en cualquier parte del mundo sin que Apple pueda conocer la identidad del usuario ni la posición exacta del localizador.

En los últimos años, Apple ha ampliado este servicio con la posibilidad de compartir temporalmente la ubicación de un AirTag con terceros. Esta función ha tenido un impacto directo en el transporte aéreo, donde más de 50 aerolíneas, entre ellas Iberia, utilizan ya esta herramienta para rastrear equipaje extraviado. Según datos facilitados por la compañía, las aerolíneas que han adoptado el sistema han reducido los retrasos en la entrega de maletas un 26% y los casos de equipaje no recuperado han caído hasta un 90%.
En lo referente a la siempre importante privacidad, Apple mantiene las mismas limitaciones introducidas en versiones anteriores. El AirTag cambia de forma periódica su identificador Bluetooth para dificultar el rastreo no autorizado y envía alertas automáticas, incluso a dispositivos Android, cuando detecta que un AirTag desconocido acompaña a una persona durante un periodo prolongado.
Como en generaciones anteriores, el AirTag utiliza una pila de botón reemplazable con una autonomía estimada de un año, un detalle que refuerza su orientación práctica frente a otros localizadores con batería integrada. El nuevo modelo ya puede reservarse en la web oficial de Apple y llegará a las tiendas físicas a lo largo de esta semana. El precio se mantiene en 35 € por unidad, con opción de grabado gratuito de iniciales o emojis, y un pack de cuatro unidades por 120 €.

Con esta actualización, Apple refuerza un producto que ya dominaba su segmento, introduciendo mejoras medibles en alcance, sonido e integración con el reloj. La evolución no cambia el concepto original del AirTag, pero sí ajusta varios de sus puntos más criticados, anticipando un uso más eficaz en situaciones reales de pérdida y recuperación de objetos.