Hay momentos en ruta que se quedan cortos cuando se ven desde el manillar. Senderos que serpentean entre pinares, descensos técnicos que ganan otra dimensión desde arriba o simplemente esa sensación de velocidad en una pista abierta. Hasta ahora, capturar todo eso exigía cierto conocimiento técnico o una inversión considerable. Esa barrera empieza a diluirse.

DJI acerca la grabación aérea a los ciclistas con una nueva generación de drones accesibles
La llegada de la serie Lito de DJI abre una puerta clara a los ciclistas que quieren integrar tomas aéreas en sus salidas sin complicarse con configuraciones avanzadas. Los modelos Lito X1 y Lito 1 han sido diseñados con un enfoque directo: facilitar el acceso a la grabación aérea para ciclismo sin sacrificar funciones clave de seguridad y calidad de imagen.

El punto de partida está en su sistema de detección de obstáculos omnidireccional. En un entorno como el Mountain Bike, donde los árboles, rocas o cambios de rasante son constantes, esta tecnología reduce de forma notable el riesgo durante el vuelo. En el caso del Lito X1, la incorporación de LiDAR frontal añade un nivel extra de precisión, especialmente útil en senderos estrechos o zonas con visibilidad limitada.

Más allá de la seguridad, el apartado de imagen es uno de los factores que marcan la diferencia. El modelo superior integra un sensor CMOS de 1/1.3 pulgadas con 48 MP, mientras que el Lito 1 recurre a un sensor de 1/2 pulgada con la misma resolución. En ambos casos, el objetivo es claro: ofrecer una cámara para grabar rutas en MTB capaz de mantener el detalle tanto en condiciones de luz intensa como en situaciones más exigentes, como bosques cerrados o atardeceres.

En vídeo, el salto también es relevante. El Lito X1 permite grabación HDR con hasta 14 pasos de rango dinámico y perfil D-Log M de 10 bits, una herramienta que acerca la edición avanzada a usuarios sin experiencia previa. Para un ciclista que documenta sus salidas o crea contenido, esto se traduce en mayor margen de ajuste en color y exposición sin necesidad de equipos profesionales.

Otro de los elementos clave está en los modos inteligentes de vuelo. Funciones como ActiveTrack permiten que el dron siga automáticamente al ciclista a velocidades de hasta 12 m/s, una cifra suficiente para cubrir la mayoría de situaciones en Cross Country o Trail. Esto convierte al dispositivo en un dron con seguimiento automático para ciclistas que elimina la necesidad de un segundo operador, algo especialmente relevante en rutas individuales.

A esto se suman modos como QuickShots, MasterShots o Hyperlapse, que automatizan movimientos de cámara complejos. En la práctica, permiten obtener secuencias dinámicas sin conocimientos técnicos, algo que hasta hace poco estaba reservado a usuarios avanzados o producciones más elaboradas.

La autonomía también juega un papel importante en uso real. Con hasta 36 minutos de vuelo por batería, ambos modelos permiten cubrir tramos completos de ruta sin interrupciones constantes. Si se combina con su resistencia al viento de hasta 10.7 m/s, el resultado es un equipo capaz de mantenerse estable incluso en zonas expuestas, algo habitual en salidas de montaña.

En términos de flujo de trabajo, la transferencia rápida mediante WiFi 6 (hasta 50 MB/s) agiliza el paso del contenido al móvil. Esto encaja con un uso cada vez más extendido entre ciclistas: grabar, editar y publicar en el mismo día. En el Lito X1, además, los 42 GB de almacenamiento interno evitan depender siempre de tarjetas externas.

El factor precio termina de definir la propuesta. Con un coste de partida de 339 € para el Lito 1 y 419 € para el Lito X1, DJI sitúa estos modelos dentro de una franja accesible para usuarios que buscan iniciarse en el uso de un dron para grabar salidas en bicicleta sin asumir una inversión elevada.

En conjunto, la serie Lito apunta directamente a un perfil muy concreto dentro del ciclismo actual: usuarios que no solo salen a rodar, sino que también documentan, comparten y analizan sus recorridos. La tecnología deja de ser una barrera y pasa a ser una herramienta integrada en la experiencia sobre la bici.