Garmin amplía su gama de radares traseros para bicicletas con el nuevo Varia RearVue 820, un dispositivo que da un paso adelante tanto en visibilidad como en capacidad de detección de tráfico. El fabricante estadounidense introduce mejoras claras en potencia de iluminación, alcance del radar y tratamiento de la información, con el objetivo de aumentar la seguridad de los ciclistas que ruedan por carretera y pistas.

Radar más preciso y alertas con mayor contexto
El nuevo Garmin Varia RearVue 820 incorpora una tecnología de radar revisada que no solo detecta vehículos que se aproximan por detrás, sino que analiza su comportamiento. El sistema identifica el tamaño del vehículo, su velocidad relativa y los movimientos laterales, y clasifica el nivel de amenaza en función de estos parámetros. Esta información se muestra en los ciclocomputadores Edge compatibles o en la aplicación Varia para smartphone, aportando un contexto más claro de lo que sucede a la espalda del ciclista.
Una de las novedades más relevantes es la capacidad de distinguir entre vehículos pequeños, medianos y grandes. Este detalle permite interpretar mejor cada alerta, especialmente en carreteras con tráfico mixto o en zonas donde los adelantamientos pueden resultar más comprometidos.
En lo referente al alcance, el radar es capaz de detectar vehículos a hasta 175 metros de distancia, una cifra que sitúa al dispositivo entre los más avanzados de su categoría. Además, el campo de visión ampliado permite identificar movimientos a varios carriles de distancia, algo especialmente útil en vías rápidas o carreteras anchas.
El sistema también tiene en cuenta la velocidad relativa. Si un vehículo circula a la misma velocidad que el ciclista y permanece detrás, el radar lo interpreta como una posible situación de adelantamiento inminente y lo comunica mediante alertas específicas. Estas notificaciones pueden llegar no solo al ciclocomputador, sino también a smartwatches compatibles de Garmin, con avisos visuales, vibración e incluso sonido en determinados modelos.

En el apartado de visibilidad, el radar para ciclistas de Garmin eleva el listón. La luz trasera del RearVue 820 es la más potente que ha lanzado la marca hasta la fecha y puede verse a más de 2 kilómetros en condiciones de luz diurna. Ofrece varios modos de funcionamiento, desde luz continua hasta destellos diurnos y modo pelotón, pensados para adaptarse a distintos entornos y tipos de salida.
Una función destacada es la luz de freno integrada. El dispositivo detecta cuando el ciclista reduce la velocidad o se detiene y activa un patrón específico de destellos para advertir a los usuarios que circulan detrás. En un uso real, este detalle puede marcar la diferencia en situaciones de tráfico denso o en aproximaciones a cruces y rotondas.

La autonomía también ha sido reforzada. Garmin declara hasta 24 horas de uso en modo de flash diurno y hasta 30 horas si se utiliza únicamente el radar, cifras que permiten afrontar entrenamientos largos o varias salidas consecutivas sin preocuparse por la recarga. El uso de puerto USB-C facilita además una carga más cómoda y rápida.
Desde el punto de vista del diseño, el dispositivo mantiene un formato compacto y estilizado, con un nuevo soporte para tija compatible con la mayoría de bicicletas de carretera y gravel actuales. Este enfoque busca una integración discreta, sin comprometer la estabilidad ni la orientación correcta del radar.

Con un precio recomendado de 299,99 €, el nuevo RearVue 820 se sitúa en la gama alta del segmento, dirigido a ciclistas que priorizan la seguridad en carretera y buscan información avanzada sobre el tráfico que les rodea. Garmin refuerza así una familia de productos que se ha convertido en referencia para muchos usuarios habituales de ciclocomputadores Garmin, consolidando su apuesta por sistemas activos de ayuda a la conducción ciclista.