Cuando el calendario empieza a endurecerse y las condiciones dejan de ser amables, el material pasa a jugar un papel mucho más determinante de lo habitual. No se trata solo de protegerse del frío o de la lluvia, sino de seguir manteniendo sensaciones cercanas a las de una jornada de pleno verano, algo que no siempre es fácil de conseguir en carretera.

Un enfoque competitivo adaptado a condiciones adversas
Giro presenta la nueva Imperial AS, una zapatilla de carretera diseñada para mantener un perfil claramente orientado al rendimiento incluso cuando el clima complica la jornada. El modelo toma como base la tecnología de su gama más alta y la adapta con un objetivo concreto: ofrecer una opción válida para entrenar y competir en condiciones menos favorables sin perder eficiencia de pedaleo ni precisión en el ajuste. Su desarrollo ha contado con la colaboración de corredores del WorldTour, reforzando ese carácter competitivo.
La principal novedad de esta zapatilla de carretera para invierno se encuentra en su construcción superior. Giro apuesta por una estructura termopegada de dos capas que combina una malla de punto con una fina piel de TPU de 0.25 mm, buscando equilibrar transpirabilidad, protección frente a la humedad y un ajuste firme bajo esfuerzo. El resultado se aleja de la zapatilla cerrada de invierno tradicional y se acerca más a un concepto 'all-season' de corte racing, pensado para los ciclistas que siguen rodando rápido en primavera temprana, otoño o en jornadas frías en alta montaña.

Uno de los puntos más relevantes es que la Imperial AS comparte la misma plataforma de suela de carbono forjado que la Imperial II y la Empire SLX II. Eso significa que Giro mantiene una base común en su segmento más alto, permitiendo elegir distintos tipos de upper sin alterar de forma notable la rigidez general de la zapatilla. Para el ciclista que ya conoce el comportamiento de la Imperial II, este detalle reduce la incertidumbre: cambia la cobertura del pie y la protección frente al tiempo, pero no la filosofía de transmisión de potencia. La propia Imperial II ya se comercializa como un modelo centrado en velocidad, ajuste preciso y máxima eficiencia, con una suela de carbono forjado como uno de sus argumentos principales.

Precisamente la suela de carbono forjado Giro sigue siendo el núcleo del producto. Giro la presenta como una estructura ligera y muy rígida, orientada a conservar la respuesta inmediata bajo carga. En una zapatilla de este nivel, ese equilibrio entre peso contenido y firmeza influye en la sensación de apoyo cuando se rueda a alta intensidad, en los cambios de ritmo y también en la estabilidad del pie en puertos largos o esfuerzos sostenidos. A eso se suma el sistema BOA Fit con doble dial Li2 de microajuste y mandos de aluminio mecanizado, una solución ya muy asentada en la gama alta por su precisión sobre la marcha.

La ficha técnica confirma además un peso de 234 gramos por zapatilla en talla 43, un ajuste definido por la marca como Performance Fit, tallaje entre la 36 y la 48 con medias tallas de la 42.5 a la 45.5, y un precio de 449.99 €. Es una cifra alineada con la Imperial II, que en la web europea de Giro aparece en un rango prácticamente equivalente, lo que deja claro que la Imperial AS no llega como una alternativa intermedia, sino como una zapatilla colocada de lleno en el segmento premium. También incorpora ventilación perforada por láser, protección de TPU en la puntera, talonera reemplazable y el conocido sistema SuperNatural Fit con soporte de arco ajustable.

Otro detalle relevante es su uso en competición durante la temporada 2026. Giro ha confirmado que corredoras y corredores como Kasia Niewiadoma, Paul Seixas, Jay Vine, Thymen Arensman y Biniam Girmay utilizarán este modelo en carrera, algo que refuerza el mensaje de producto nacido para rendir al máximo nivel y no solo para ampliar catálogo. En la práctica, lo que propone la marca es una zapatilla all-season de competición para los ciclistas que no quieren pasar a una opción más pesada o más aislada cuando el tiempo empeora, pero tampoco quieren sacrificar ajuste ni transferencia de potencia.

Con este lanzamiento, Giro amplía su gama alta con una opción muy específica y probablemente atractiva para el ciclista de carretera que entrena todo el año. No sustituye a una zapatilla de verano pura ni a una bota cerrada para frío intenso, pero sí cubre un terreno cada vez más demandado: el de las zapatillas de ciclismo para lluvia y frío con enfoque abiertamente competitivo. Ahí es donde la Imperial AS intenta hacerse hueco, apoyándose en una plataforma ya contrastada y en una construcción superior pensada para aguantar mejor cuando el asfalto deja de ponerlo fácil.