Google ha dado un nuevo paso en la integración de la inteligencia artificial en sus aplicaciones más populares. Desde ya, Google Maps cuenta con un copiloto inteligente basado en Gemini durante las rutas a pie y en bicicleta, una función que ya está activa a nivel global y que no requiere actualizar la aplicación ni activar ajustes adicionales.

La IA entra en la navegación no motorizada
La llegada de Gemini a este tipo de recorridos amplía una función que hasta ahora estaba limitada a la navegación en coche. Durante una ruta a pie o en bicicleta, el usuario puede interactuar por voz con la IA sin abandonar el modo de guiado, una limitación habitual en Google Maps cuando la navegación ocupa toda la pantalla.
El funcionamiento es sencillo. Mientras se sigue una ruta activa, aparece un icono de Gemini en la parte superior derecha de la interfaz. Al pulsarlo, se puede formular cualquier pregunta relacionada con el entorno inmediato: desde lugares para visitar hasta servicios cercanos, tiempos estimados de llegada o recomendaciones puntuales durante el trayecto. Todo ello sin interrumpir la navegación.
Este enfoque refuerza el uso de navegación manos libres, un punto especialmente relevante en bicicleta, donde detenerse para interactuar con el móvil no siempre es práctico ni seguro. La IA responde con información concisa y contextualizada, permitiendo mantener la atención en el recorrido.
En la práctica, Gemini actúa como una capa adicional sobre el mapa. El guiado tradicional de Google Maps limita la exploración visual del entorno, pero con la IA es posible descubrir puntos de interés sin salir del itinerario marcado. En entornos urbanos resulta útil para localizar cafeterías, museos o zonas de descanso; en rutas más naturales, para identificar miradores, áreas recreativas o servicios básicos.
Desde el punto de vista técnico, la integración no introduce cambios visibles en la aplicación. No hay nuevos menús ni opciones adicionales: el acceso a Gemini aparece automáticamente al iniciar una ruta compatible, tanto a pie como en bicicleta (y también en coche, donde ya estaba presente).
La estrategia encaja con la expansión progresiva de la IA de Google en su ecosistema. Gemini ya está presente en el buscador, en Android, en herramientas de productividad y ahora refuerza su papel dentro de uno de los servicios más utilizados de la compañía. En este caso, el foco está claro: mejorar la experiencia durante los desplazamientos sin aumentar la fricción ni la carga de uso.
Para los usuarios habituales de rutas urbanas o ciclistas recreativos, el valor añadido está en la capacidad de descubrir información relevante sin modificar el recorrido ni interactuar de forma constante con la pantalla. Una evolución discreta, pero significativa, del concepto de rutas en bici y a pie asistidas por software.
Google no ha detallado si esta función se ampliará con más capacidades específicas para ciclismo o senderismo, pero la integración directa de la IA en la navegación sugiere que este tipo de asistentes irá ganando peso en futuras actualizaciones del servicio.