Equipamiento

Onalabs, Garmin y el Barça Innovation Hub enseñan en el MWC hacia dónde va el control del rendimiento deportivo

La propuesta combina los datos clásicos del entrenamiento registrados por los dispositivos de Garmin (como potencia, ritmo, velocidad o desnivel) con los biomarcadores fisiológicos que el sistema de Onalabs obtiene a través del sudor.

A simple vista, parecía otra demostración tecnológica dentro del ruido habitual del Mobile World Congress. Una bicicleta fija, un reloj deportivo, una app y un sensor colocado sobre la piel. Pero lo interesante no estaba en lo que se veía, sino en lo que empezaba a cruzarse entre sistemas que hasta ahora habían trabajado por separado. Ahí, en esa suma de señales, es donde apareció una lectura distinta del esfuerzo.

Demostración de la tecnología de Onalabs. Imagen: Barça Innovation Hub
Demostración de la tecnología de Onalabs. Imagen: Barça Innovation Hub

La combinación de datos externos y biomarcadores abre una nueva vía en el análisis del entrenamiento

Onalabs y Garmin, con la participación del Barça Innovation Hub, presentaron en Barcelona una integración tecnológica que plantea una forma más amplia de medir el rendimiento físico. La propuesta combina los datos clásicos del entrenamiento registrados por los dispositivos de Garmin (como potencia, ritmo, velocidad o desnivel) con los biomarcadores fisiológicos que el sistema de Onalabs obtiene a través del sudor. El resultado apunta a una visión más completa de cómo responde el organismo ante el esfuerzo, un paso relevante cuando se trata de afinar cargas de trabajo y reducir errores en la planificación del entrenamiento.

Esa integración añade métricas que hasta hace poco quedaban fuera del análisis cotidiano de muchos deportistas y entrenadores. Junto a la frecuencia cardíaca, el sistema incorpora variables como el lactato inferido, la tasa de sudoración, la pérdida de líquidos, el sodio y el nivel de deshidratación. Todo ello refuerza el interés alrededor de la medición del rendimiento deportivo en tiempo real, sobre todo en disciplinas donde pequeños cambios fisiológicos pueden alterar de forma clara la respuesta sobre la bici, a pie o en sesiones de alta intensidad.

La demostración se llevó a cabo en el Sports Tomorrow Congress, el congreso internacional de innovación deportiva organizado por el Barça Innovation Hub dentro del MWC. Allí, Onalabs mostró en directo el funcionamiento de su sensor ONASPORT en una prueba incremental realizada sobre una Tacx Neo Bike Plus. La bicicleta estaba conectada a un Garmin fēnix 8 Pro y gestionada mediante Tacx Training, una combinación diseñada para controlar con precisión cada fase del protocolo y registrar con consistencia todos los datos del esfuerzo en interiores.

El test arrancó con un calentamiento progresivo y fue aumentando la carga en bloques de 40 vatios cada tres minutos. Durante la sesión, la Tacx Neo Bike Plus ajustaba automáticamente la resistencia para sostener la potencia objetivo con independencia de la cadencia, algo especialmente útil cuando se busca reproducir esfuerzos escalonados con poca desviación. Los datos generados quedaron registrados en Garmin Connect y sincronizados después con la aplicación de Onalabs, una base sólida para el desarrollo de entrenamiento de alto rendimiento en interiores con un seguimiento más fino de la respuesta del deportista.

Mientras tanto, el sensor ONASPORT analizaba el sudor en tiempo real. Los asistentes pudieron seguir desde sus teléfonos la evolución de parámetros fisiológicos clave durante la prueba. A partir de esa información, el sistema puede estimar los umbrales metabólicos LT1 y LT2, dos referencias muy utilizadas para ajustar intensidades y entender cuándo el cuerpo empieza a cambiar de forma clara su manera de producir energía. En la práctica, esta capacidad da peso a la idea de una monitorización fisiológica avanzada más útil para personalizar entrenamientos y menos dependiente de estimaciones genéricas.

Elisabet del Valle, CEO y cofundadora de Onalabs, resumió el planteamiento de la compañía al señalar que escuchar lo que el sudor nos dice permite monitorizar la carga interna del organismo en tiempo real y abrir una nueva era en la que pasamos de medir el rendimiento a anticiparlo, y de tratar problemas a prevenirlos. Esa idea enlaza con uno de los debates más presentes en la preparación actual: no basta con saber cuánto trabaja un atleta, también hace falta interpretar cómo lo está tolerando su cuerpo en cada momento.

Desde Garmin, Benedikt Kurtz, Manager Garmin Health Business Development, incidió en esa misma línea al afirmar que el futuro del rendimiento deportivo pasa por entender no solo lo que hace el atleta, sino también cómo responde su cuerpo. Según explicó, la integración de los datos de Garmin con fuentes fisiológicas como las de ONASPORT abre margen para mejorar la toma de decisiones. Es una declaración que da sentido al concepto de inteligencia fisiológica completa, un término que empieza a ganar espacio en un sector cada vez más volcado en cruzar datos externos e internos.

Albert Mundet, CEO del Barça Innovation Hub, defendió el papel del congreso como punto de encuentro entre deporte y tecnología aplicada. A su juicio, integraciones como la presentada por Garmin y Onalabs ayudan a avanzar hacia un deporte más personalizado, predictivo y preventivo. En esa dirección, el proyecto también sirve para reforzar la visibilidad de la tecnología de medición del sudor para deportistas, una línea de desarrollo que lleva más de una década madurando y que ahora busca aplicaciones tanto en el alto rendimiento como en la salud digital.