Shimano refuerza su apuesta por la óptica específica para ciclismo con la ampliación de su gama RideScape, incorporando tres nuevas lentes diseñadas para responder a condiciones muy concretas de uso sobre la bicicleta. Las nuevas RideScape BR, AR y TR se integran en una colección que busca ofrecer una visión más precisa, mayor contraste y una lectura más clara del terreno, tanto en carretera como en Gravel y Mountain Bike.

Nuevas lentes adaptadas a cada disciplina y condición de luz
La filosofía RideScape parte de la premisa de que no todas las superficies ni todas las condiciones lumínicas exigen la misma respuesta visual. Por ello, las nuevas lentes presentadas por Shimano han sido desarrolladas para enfatizar colores, contornos y detalles propios de cada entorno ciclista, reduciendo la fatiga visual y mejorando la capacidad de anticipación del ciclista.

La nueva RideScape BR (Bright) se convierte en la opción más oscura de la gama específica para carretera. Con una transmisión de luz visible del 13%, esta lente está pensada para días muy luminosos, donde el deslumbramiento del asfalto puede comprometer la percepción del terreno. El acabado espejado dorado contribuye a realzar los contrastes y facilita la detección de irregularidades como juntas, grietas o cambios de textura, un punto importante para mejorar la seguridad en salidas largas de ciclismo de carretera.

En un punto intermedio se sitúa la RideScape AR (All-Road), una lente versátil orientada a usos mixtos. Con un 14% de VLT y un revestimiento espejado azul multicapa, está diseñada para rendir con solvencia tanto sobre asfalto como sobre pistas de grava. Su enfoque responde a las necesidades del ciclismo Gravel, donde las transiciones de superficie y luz son constantes y la claridad visual resulta determinante para mantener ritmo y control.

Para el uso más técnico, Shimano introduce la RideScape TR (Trail), una lente con un tinte más claro y un 38% de transmisión de luz visible. Su objetivo es mejorar la lectura del terreno en senderos, permitiendo reaccionar con mayor rapidez ante raíces, rocas, surcos o cambios bruscos de iluminación. Esta característica cobra especial relevancia en salidas de Mountain Bike por zonas boscosas, donde los contrastes entre sol y sombra son habituales.

Más allá de estas tres incorporaciones, toda la familia RideScape comparte una base técnica común. Shimano utiliza un sustrato de poliamida ultratransparente y ligero, con bajo índice de refracción y un alto valor Abbe, lo que se traduce en una reducción de la aberración cromática y una imagen más nítida. Este enfoque técnico busca una visión más natural y menos distorsionada, incluso tras varias horas sobre la bicicleta.

Las lentes incorporan además tratamientos funcionales pensados para el uso real en carretera y montaña. El revestimiento hidrofóbico, aplicado tanto en la cara interna como externa, repele agua, polvo y grasa, facilitando el mantenimiento y manteniendo la visibilidad en condiciones cambiantes. A esto se suma un tratamiento antiarañazos que protege la lente frente al desgaste propio del uso intensivo.

Con estas nuevas opciones, la colección RideScape queda configurada con un amplio abanico de transmisiones de luz, desde el 13% de las BR y HC hasta el 90,7% de las Clear, pasando por soluciones intermedias como las RD, CL o las lentes fotocromáticas, capaces de adaptarse automáticamente a diferentes niveles de radiación UV. Esta variedad permite ajustar la elección de gafas no solo a la disciplina, sino también a la climatología y al horario de uso.