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TMD entra en el mercado ciclista con un candado sin llave que apunta de lleno al auge de las e-Bikes

La empresa neerlandesa TMD Security, con más de dos décadas de experiencia en sistemas de protección para cajeros automáticos, ha anunciado su desembarco en la industria ciclista con TMD Locks.

Durante años, su nombre ha estado lejos del escaparate habitual del ciclismo. No venía del universo de los cuadros, ni de las transmisiones, ni de los accesorios urbanos que llenan las tiendas especializadas. Sin embargo, TMD ha decidido dar un paso que, visto desde los problemas actuales de robo y aseguramiento en bicicletas eléctricas, encaja mejor de lo que parece a primera vista.

TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security
TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security

De la protección de cajeros automáticos a la seguridad de bicicletas eléctricas

La empresa neerlandesa TMD Security, con más de dos décadas de experiencia en sistemas de protección para cajeros automáticos y más de 400.000 unidades protegidas en todo el mundo, ha anunciado su desembarco en la industria ciclista con TMD Locks, una nueva marca centrada en soluciones de cierre para bicicletas eléctricas y de carga. La idea de fondo es trasladar su experiencia en seguridad física y electrónica a un segmento en plena expansión y especialmente castigado por el robo.

TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security
TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security

Leonard Heuker of Hoek, director general de la nueva división, explica el movimiento como una evolución lógica de la compañía. Llevamos más de 20 años protegiendo cajeros automáticos frente a ataques sofisticados y fraude, señala. Ahora estamos llevando esa experiencia del sector bancario a las e-Bikes, las Cargo Bikes y las Longtails que usamos cada día. En una empresa nacida en Países Bajos, donde la bicicleta forma parte del día a día, el salto hacia este mercado no parece casual.

TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security
TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security

El primer producto de esta nueva etapa será el candado inteligente para e-Bikes TMD Chain Lock, cuyo lanzamiento comercial está previsto para abril de 2026. Según la marca, se trata del primer candado de cadena completamente sin llave con certificación ART-2 y alarma integrada. Después llegarán otros dos modelos: un U-Lock con resistencia frente a ataques con radial y un Ring Lock con GPS y cadena enchufable.

TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security
TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security

La propuesta técnica gira en torno a la idea de eliminar el cilindro tradicional. En lugar de una llave física, el sistema funciona mediante desbloqueo por proximidad a través de Bluetooth. El usuario puede abrir el candado pulsando un botón cuando el móvil está cerca, sin sacar el teléfono del bolsillo. Además, en caso de no llevar el smartphone encima, el sistema incluye un código de emergencia configurable. Marnix Heuker of Hoek, director tecnológico de TMD Locks, resume así el concepto: Estamos introduciendo una solución realmente sin llave mediante Bluetooth. Y añade: No hay complicaciones; el teléfono se queda en el bolsillo y basta una pulsación para desbloquear.

TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security
TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security

Más allá de la comodidad, el detalle relevante está en la seguridad activa. El nuevo modelo incorpora una alarma integrada de 100 dB que se activa cuando detecta manipulación, una cifra suficientemente alta como para llamar la atención en un entorno urbano o en una zona de aparcamiento. A eso se suma la certificación ART-2, un estándar especialmente relevante en mercados como el neerlandés porque muchas aseguradoras lo exigen para validar coberturas antirrobo.

TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security
TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security

En lo que respecta a la construcción, TMD ha optado por una carcasa exterior de silicona para evitar arañazos en el cuadro y mejorar el agarre, junto con una estructura interna reforzada de acero endurecido. La funda externa utiliza una capa de poliéster técnico de doble trenzado, mientras que en su interior aparecen fibras Dyneema y Kevlar, materiales conocidos por su resistencia al corte y al calor. La cadena, por su parte, está fabricada en acero aleado con manganeso endurecido. Todo ello da forma a un candado ART-2 para bicicletas eléctricas que busca equilibrio entre peso, resistencia y uso diario.

TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security
TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security

TMD también pone el foco en la durabilidad. La compañía asegura que el candado resiste lluvia, nieve y barro, además de golpes, caídas accidentales y variaciones térmicas severas. La batería ofrece hasta nueve meses de autonomía con una sola carga, un dato importante en un producto electrónico pensado para uso continuo y no para depender de recargas frecuentes. En una categoría donde cualquier fricción acaba empujando al usuario a no bloquear bien la bici, ese punto puede ser tan importante como la propia resistencia física del cierre.

TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security
TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security

El ecosistema se completa con una aplicación móvil desde la que se puede compartir acceso con familiares o amigos, consultar el historial de uso y localizar la última posición conocida del candado. Ahí aparece otra de las claves del producto: no quedarse solo en el cierre mecánico, sino acercarse al terreno de la seguridad conectada para bicicletas, cada vez más presente en el segmento premium de movilidad urbana.

TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security
TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security

En cuanto a precios, el TMD Chain Lock llegará en tres versiones. La Mini, de 70 cm y 1.3 kg, costará 229 €. La Regular, de 110 cm y 1.7 kg, tendrá un precio de 249 €. La Long, de 160 cm y 2.1 kg, subirá hasta 289 €. Son cifras elevadas frente a un candado convencional, pero TMD no compite en la gama básica. Apunta a un usuario de e-Bike dispuesto a pagar más por un sistema con electrónica, alarma, conectividad y homologación reconocida por aseguradoras.

TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security
TMD Chain Lock. Imagen: TMD Security

Habrá que ver ahora cómo responde un mercado en el que la competencia ya no se juega solo en resistencia al corte o peso total, sino también en experiencia de uso, integración digital y coste del seguro. Ahí es donde TMD quiere abrirse hueco: no tanto como un fabricante más de candados, sino como una empresa que llega desde otro sector con la idea de convertir un accesorio obligatorio en una pieza tecnológica con valor propio.