Durante años, Zwift ha ido ampliando su mundo virtual a base de rutas, eventos y ajustes que afinaban la experiencia, pero sin alterar del todo la forma en la que el usuario se relaciona con la plataforma. Esta vez el movimiento parece distinto. No se trata solo de añadir más contenido o de renovar el calendario, sino de empujar a los Zwifters hacia una dinámica mucho más guiada, más conectada con el exterior y también más segmentada según el tipo de actividad que cada uno realiza.

Zwift refuerza su ecosistema con nuevas herramientas de planificación, gravel y progresión
La gran novedad de esta nueva edición de This Season on Zwift pasa por una combinación de funciones que apunta directamente al uso diario de la aplicación. La plataforma introducirá en abril nuevas recomendaciones personalizadas dentro de Zwift Companion, con sugerencias basadas en el historial reciente y en las preferencias de actividad de cada usuario. La idea es reducir el tiempo de decisión y facilitar que cada sesión arranque con una propuesta ya filtrada, ya sea en forma de entrenamiento, ruta, salida con Robopacer o workout.
Ese sistema irá un paso más allá con la llegada de las recomendaciones para exterior. También previstas para abril, estas sugerencias aparecerán en Zwift Companion como una referencia básica para orientar la siguiente salida fuera de casa. El cambio tiene importancia porque Zwift empieza a tender un puente más claro entre el entrenamiento indoor y el ciclismo real, algo que hasta ahora se había apoyado más en integraciones externas que en herramientas propias de la plataforma.
En esa misma línea aparece otra de las funciones con más recorrido práctico: la planificación semanal en Zwift Companion. Desde abril será posible programar entrenamientos de ciclismo, rutas, eventos de bici y running, salidas con Robopacer y tareas ligadas a desafíos. A nivel de uso, esto permite construir una semana estructurada desde el móvil y visualizar la carga futura en el gráfico de fitness de la pantalla principal. Además, los usuarios con servicios de entrenamiento conectados verán sincronizadas esas sesiones planificadas, un detalle importante para los ciclistas que ya trabajan con plataformas paralelas.

La temporada también traerá contenido orientado a la preparación física. Entre el 6 de abril y el 17 de mayo se celebrará Zwift Camp: Breakthrough, una propuesta de cinco entrenamientos pensada para facilitar el paso hacia la temporada de verano. No se centra únicamente en ganar forma, sino también en técnica, estabilidad y control, tres elementos que suelen quedar en segundo plano cuando el entrenamiento indoor gira exclusivamente alrededor de vatios, zonas y volumen acumulado.
En mayo llegará otra mejora pensada para ese tipo de sesiones: la personalización del HUD en modo workout. Los usuarios podrán elegir cuatro campos configurables en la pantalla central entre 13 métricas biométricas, con opciones como cadencia, temperatura corporal central o relación potencia/peso. En términos prácticos, esta actualización permite dar prioridad a los datos que realmente interesan en cada sesión y evita una de las críticas clásicas al entrenamiento virtual: mostrar demasiada información, pero no siempre la más útil.
Uno de los anuncios con mayor peso visual y también estratégico es el estreno de Gravel Mountain en Zwift, disponible desde el 6 de abril. Se trata del primer mapa exclusivamente gravel de la plataforma y, además, estará reservado a eventos. Zwift lo sitúa en un entorno de piedras rojas con curvas peraltadas, medianas rocosas y carreteras muy anchas, en una apuesta clara por crear una identidad propia para esta disciplina dentro del ecosistema virtual. Que sea un mapa solo para eventos refuerza además la idea de experiencia colectiva y competitiva, no de simple ruta añadida al catálogo.

Ese nuevo terreno servirá de base para la PAS Racing Series, que se disputará del 6 de abril al 3 de mayo. La serie tendrá cuatro etapas, incluirá recorridos en Gravel Mountain y también una nueva ruta de gravel en Makuri Islands. Aquí Zwift no solo introduce un escenario, sino una nueva capa de competición con estética y narrativa propias, apoyada además por Pas Normal Studios. En un momento en el que el gravel sigue expandiéndose como formato deportivo y comercial, contar con una competición de gravel en Zwift refuerza el interés de la plataforma por no quedarse anclada en el ciclismo de carretera o el rodillo clásico.
También habrá cambios en la progresión. En abril desaparece el límite de nivel 100 en ciclismo, con cientos de nuevos niveles añadidos, mientras que en running el tope pasa de 30 a 50. Para los usuarios que ya habían agotado la progresión anterior, Zwift añade una nueva franja de estatus visible tanto en la lista de ciclistas como en Zwift Companion. No cambia el entrenamiento en sí, pero sí el componente de permanencia y recompensa, un factor que la plataforma lleva años utilizando para mantener enganchada a su comunidad.
El verano estará marcado por el Tour Fever Challenge, previsto entre el 2 de julio y el 16 de agosto. Como plataforma oficial del Tour de France y del Tour de France Femmes avec Zwift, la compañía aprovechará ese vínculo con cinco etapas de rides y carreras, además de nuevas insignias en el mapa parisino. Precisamente París crecerá el 26 de junio con la llegada de Montmartre, una ampliación que recreará el nuevo circuito final popularizado en los Juegos Olímpicos de París. La subida empedrada hacia la basílica del Sacré-Cœur introduce un esfuerzo corto y explosivo, muy distinto a la velocidad sostenida que hasta ahora dominaba ese mapa. Esa ampliación del mapa de París en Zwift busca dar más personalidad a un escenario que había quedado algo limitado frente a otros mundos del juego.

A todo esto se suma una renovación amplia del Drop Shop, con 18 bicicletas y 13 juegos de ruedas nuevos durante primavera y verano, varios de ellos ligados al lanzamiento gravel. Y más adelante llegarán también los primeros desafíos indoor/outdoor, para los que será necesario conectar cuentas de Wahoo, Garmin o Hammerhead. Zwift quiere que su plataforma deje de ser solo el lugar al que se entra para completar una sesión y pase a ser el centro desde el que se organiza, se interpreta y se prolonga toda la actividad del usuario, tanto dentro como fuera de la pantalla.