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Las 7 multas que muchos ciclistas no saben que existen y que pueden vaciar tu bolsillo

La bicicleta es un vehículo a todos los efectos legales y sus usuarios comparten responsabilidades con conductores de coches, motocicletas y otros vehículos.

Hay sanciones que la mayoría de los ciclistas conoce de sobra. Saltarse un semáforo en rojo o circular bajo los efectos del alcohol son algunas de las más evidentes. Sin embargo, existen otras infracciones mucho menos conocidas que también pueden acabar en una multa y que sorprenden a muchos usuarios cuando reciben una denuncia. Algunas afectan tanto a ciclistas urbanos como a deportistas de carretera o MTB, y están recogidas en la normativa de tráfico vigente en España.

Multa de tráfico en la ciudad. Imagen: TodoMountainBike
Multa de tráfico en la ciudad. Imagen: TodoMountainBike

Normas poco conocidas que también pueden costar dinero a los ciclistas

Una de las sanciones más desconocidas es la relacionada con el uso del teléfono móvil. Manipular un smartphone mientras se circula en bicicleta está prohibido y puede acarrear una multa de 200 €. La norma no distingue entre responder un mensaje, consultar una aplicación o realizar una llamada sujetando el dispositivo con la mano.

Otra infracción frecuente tiene que ver con los auriculares. Circular utilizando auriculares conectados a teléfonos móviles o reproductores de música también está sancionado con 200 €. La DGT considera que reducen la capacidad de atención y aumentan el riesgo de accidente, especialmente en entornos urbanos o carreteras con tráfico.

Muchos ciclistas desconocen además que no respetar las señales de tráfico puede tener consecuencias económicas importantes. Saltarse una señal de STOP o un semáforo en rojo puede suponer multas que alcanzan los 200 €, además del evidente riesgo para la seguridad vial.

El alcohol tampoco queda fuera de la normativa ciclista. Aunque no se exige permiso de conducción para utilizar una bicicleta, los ciclistas están obligados a someterse a controles de alcoholemia. Superar las tasas permitidas puede derivar en sanciones que van desde los 500 € hasta los 1.000 € en los casos más graves.

Otra situación que genera numerosas dudas afecta a la circulación nocturna. Circular sin los elementos obligatorios de iluminación cuando las condiciones de visibilidad lo exigen puede ser sancionado con hasta 200 €. Esto incluye luces delanteras y traseras, además de los elementos reflectantes exigidos por la normativa.

También puede resultar sorprendente que transportar pasajeros de forma incorrecta sea motivo de multa. Las bicicletas solo pueden llevar a un menor de hasta siete años en un asiento homologado cuando el conductor es mayor de edad. Cualquier otra situación puede derivar en una sanción económica.

La séptima infracción afecta especialmente a los ciclistas urbanos. Circular por aceras o zonas peatonales donde esté prohibido puede acarrear multas cuya cuantía depende de la ordenanza municipal correspondiente. En muchas ciudades españolas las sanciones superan fácilmente los 100 €, especialmente cuando se pone en peligro a los peatones.

Además de estas siete infracciones, conviene recordar que los ciclistas también están obligados a respetar las normas generales de circulación. La bicicleta es un vehículo a todos los efectos legales y sus usuarios comparten responsabilidades con conductores de coches, motocicletas y otros vehículos.

Con el aumento del uso de la bicicleta tanto para desplazamientos diarios como para la práctica deportiva, conocer estas normas resulta fundamental para evitar sanciones inesperadas. Muchas de estas multas no se producen por conductas temerarias, sino simplemente por desconocimiento de una legislación que cada año afecta a miles de ciclistas en toda España.