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¿Cuánto tiempo se tardaría en dar la vuelta al mundo en bicicleta? La respuesta depende de mucho más que los kilómetros

Algunos viajeros optan por rutas relativamente directas a través de Europa, Asia, Oceanía y América, mientras que otros aprovechan la aventura para recorrer numerosos países y aumentar considerablemente la distancia total.

Hay preguntas que parecen sencillas hasta que se intenta responderlas con números reales. Dar la vuelta al mundo en bicicleta es una de ellas. A primera vista basta con imaginar un mapa, elegir una dirección y empezar a pedalear. Sin embargo, cuando se analiza la distancia, los continentes, los océanos, las fronteras y la resistencia física necesaria para mantener el esfuerzo durante meses o incluso años, la magnitud del desafío adquiere una dimensión completamente distinta.

Ciclista por carretera dando la vuelta al mundo. Imagen: TodoMountainBike
Ciclista por carretera dando la vuelta al mundo. Imagen: TodoMountainBike

La distancia real de una vuelta al mundo sobre dos ruedas

La Tierra tiene una circunferencia de aproximadamente 40.075 kilómetros en el ecuador, pero ningún ciclista puede seguir una línea recta alrededor del planeta. Las rutas deben adaptarse a carreteras, pasos fronterizos, condiciones climáticas y conexiones marítimas entre continentes.

Por ese motivo, una vuelta al mundo en bicicleta suele oscilar entre los 25.000 y los 45.000 kilómetros, dependiendo del itinerario elegido. Algunos viajeros optan por rutas relativamente directas a través de Europa, Asia, Oceanía y América, mientras que otros aprovechan la aventura para recorrer numerosos países y aumentar considerablemente la distancia total.

Si se toma como referencia una ruta de 35.000 kilómetros, considerada bastante habitual entre los grandes viajeros ciclistas, el tiempo necesario dependerá principalmente de la media diaria de kilómetros recorridos.

Un cicloturista experimentado puede mantener una media de entre 80 y 120 kilómetros diarios durante largas etapas. Sin embargo, en un viaje de estas características hay que contar con jornadas de descanso, averías mecánicas, trámites fronterizos, enfermedades, condiciones meteorológicas adversas y periodos dedicados a conocer los lugares visitados.

Con una media realista de 100 kilómetros al día y sin apenas descansos, completar 35.000 kilómetros requeriría unos 350 días de pedaleo. En la práctica, la mayoría de los aventureros tardan bastante más.

La experiencia de numerosos ciclistas que han completado una ruta ciclista alrededor del mundo muestra que el tiempo habitual se sitúa entre uno y tres años. Los más rápidos logran completar el recorrido en poco más de doce meses, mientras que otros convierten el viaje en una experiencia vital que se prolonga durante varios años.

En el extremo opuesto se encuentran los récords. El británico Mark Beaumont logró completar una circunnavegación homologada del planeta en apenas 78 días en 2017. Para conseguirlo mantuvo medias superiores a los 370 kilómetros diarios durante casi tres meses consecutivos, una cifra al alcance de muy pocos deportistas de élite.

La logística también influye enormemente. Cruzar Eurasia por carretera es relativamente sencillo desde el punto de vista geográfico, pero atravesar océanos obliga a utilizar aviones o barcos. De hecho, los reglamentos internacionales que validan una auténtica vuelta al mundo establecen requisitos específicos sobre la distancia mínima recorrida, los puntos que deben cruzarse y los tramos permitidos mediante transporte.

Otro factor importante es el clima. Muchos ciclistas planifican el recorrido para evitar los inviernos más duros del hemisferio norte o las temporadas de lluvias en Asia y América Latina. Una mala planificación puede obligar a detener el viaje durante semanas.

Desde el punto de vista físico, recorrer decenas de miles de kilómetros supone un reto comparable a completar varias temporadas completas de competición. Mantener el esfuerzo durante tanto tiempo exige una preparación específica, una alimentación adecuada y una capacidad de adaptación constante. Por ello, la mayoría de los viajeros no se centran únicamente en la velocidad, sino en encontrar un ritmo sostenible durante meses.

La inversión económica también varía enormemente. Una aventura ciclista de larga distancia puede realizarse con presupuestos relativamente ajustados si se combina acampada, cocina propia y alojamiento económico. Sin embargo, los vuelos intercontinentales, los visados y las reparaciones mecánicas pueden elevar considerablemente el coste final.

Al final, la respuesta a cuánto se tarda en dar la vuelta al mundo en bicicleta no depende únicamente de los kilómetros. Un deportista centrado exclusivamente en el rendimiento podría hacerlo en pocos meses. Un viajero que quiera conocer culturas, paisajes y personas probablemente necesitará entre uno y tres años para completar una de las experiencias más exigentes y transformadoras que pueden realizarse sobre dos ruedas.

Para la inmensa mayoría de los ciclistas, la verdadera dificultad no está en recorrer una determinada distancia, sino en mantener la constancia necesaria para afrontar una expedición ciclista alrededor del planeta día tras día, durante miles de kilómetros y a través de algunos de los lugares más remotos de la Tierra.