Durante tres días, Riva del Garda volvió a medir la fuerza real del ciclismo fuera del asfalto. No solo por la presencia de grandes nombres, bicicletas nuevas o marcas reunidas junto al lago, sino por esa mezcla cada vez más difícil de encontrar entre competición, prueba de producto, turismo activo y cultura ciclista. Garda Trentino volvió a funcionar como escaparate, pero también como terreno de juego para entender hacia dónde se mueve el sector.

La próxima edición ya tiene fecha: del 30 de abril al 2 de mayo de 2027
La 32ª edición del FSA Bike Festival Riva del Garda cerró sus puertas con un balance que refuerza su papel entre los grandes encuentros europeos dedicados al ciclismo off-road. El evento reunió a ciclistas profesionales, visitantes, marcas y especialistas de la industria en un programa que combinó carreras, rutas, pruebas de material, exposición comercial y actividades paralelas en uno de los destinos más reconocidos del Mountain Bike europeo.
El festival arrancó con la BOSCH eMTB Challenge y el Bike Festival Award, dos citas que marcaron el tono de un fin de semana muy orientado a la experiencia directa sobre la bici. La presencia de Bosch debe entenderse aquí desde su papel como fabricante de sistemas de asistencia eléctrica, no como marca de bicicletas completas, un matiz relevante dentro del creciente peso de las e-Bikes en este tipo de eventos.
El punto deportivo más destacado llegó con la prueba de UCI Bike Marathon, una carrera que volvió a situar el XC Maratón en el centro del programa. En una cita de estas características, el valor no está solo en el resultado competitivo, sino en la capacidad de mostrar cómo conviven el alto rendimiento, el turismo ciclista y el desarrollo de rutas permanentes en una misma región.
Garda Trentino también aprovechó el festival para subrayar un reconocimiento importante: la certificación ITRS Gold. Según explicó Oskar Schwazer, director general de Garda Dolomiti S.p.A., la región pasa a ser el primer destino del mundo reconocido bajo estándares internacionales de clasificación y gestión de senderos. Es un dato relevante para el MTB porque apunta a una gestión más ordenada, segura y sostenible de las rutas, algo cada vez más necesario en zonas con alta presión turística y deportiva.

La presencia de figuras como Danny MacAskill, Gee Atherton, Ines Thoma y Hans Rey volvió a dar peso internacional al evento. Schwazer señaló que una vez más, el festival ha confirmado su papel como plataforma central para figuras destacadas del mundo de la bicicleta
, en referencia tanto a la participación del público como al interés generado entre marcas, deportistas y visitantes.
La tercera jornada amplió el foco con las carreras MAXXIS Gravel Garda Trentino, disputadas sobre dos recorridos distintos. El crecimiento del gravel en Garda Trentino encaja con una tendencia clara: cada vez más ciclistas buscan pruebas menos encorsetadas que la carretera tradicional, pero con una exigencia física y técnica suficiente para atraer a usuarios experimentados.
El relevo generacional también tuvo espacio con la SCOTT Junior Trophy, donde participaron más de 400 niños de entre tres y 14 años. Más allá del dato de participación, la prueba refuerza una idea importante para el sector: los grandes festivales ciclistas ya no funcionan solo como escaparate comercial, sino como punto de entrada para nuevas generaciones de ciclistas.
La zona Expo mantuvo su peso dentro del evento, con pruebas de producto, contacto directo con marcas y votaciones del público en el Biker’s Choice Award. Thule ganó como mejor stand, Sher fue reconocida como mejor equipo, MIPS recibió el premio al accesorio imprescindible y Vittoria obtuvo el galardón a la mejor experiencia. Loredana Calò, de Vittoria Group, destacó que la interacción con el público fue excelente
y valoró la posibilidad de mostrar sus innovaciones mediante pruebas sencillas y prácticas.

El cierre dejó ya fijado el siguiente paso. La 33ª edición del FSA Bike Festival se celebrará del 30 de abril al 2 de mayo de 2027, de nuevo en Riva del Garda. Silvio Rigatti, presidente de Garda Dolomiti S.p.A., defendió el carácter abierto del evento y afirmó que genera valor para la región y para todas las partes implicadas.
Con ese anuncio, el festival no solo garantiza continuidad. También confirma que Riva del Garda seguirá siendo una de las referencias europeas para entender la evolución del Mountain Bike en Europa, el avance de las e-MTB, el auge del gravel y la forma en la que los destinos ciclistas buscan combinar deporte, industria y territorio.