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¿Tomar colágeno ayuda realmente a los ciclistas? Lo que dice la ciencia sobre uno de los suplementos más populares

Muchos ciclistas recurren a productos de colágeno con la esperanza de reducir molestias articulares, prevenir lesiones por sobreuso o acelerar la recuperación tras entrenamientos intensos.

Las molestias en las rodillas, los tendones sobrecargados tras semanas de entrenamiento o esa sensación de rigidez que aparece después de muchas horas sobre la bicicleta forman parte de la realidad de numerosos ciclistas. En un deporte donde las articulaciones y los tejidos conectivos soportan miles de movimientos repetitivos en cada salida, cualquier producto que prometa mejorar su salud suele despertar un enorme interés. El colágeno lleva años ocupando ese espacio, aunque las evidencias científicas continúan dejando interrogantes importantes.

Ciclista detenido por dolor en la rodilla. Imagen: TodoMountainBike
Ciclista detenido por dolor en la rodilla. Imagen: TodoMountainBike

El colágeno genera expectativas entre los ciclistas, pero las pruebas siguen siendo limitadas

El colágeno es una proteína presente en tendones, ligamentos, cartílagos, huesos y piel. Su producción disminuye progresivamente con la edad, una circunstancia que ha impulsado el crecimiento del mercado de suplementos destinados a proteger las articulaciones y favorecer la recuperación de los tejidos conectivos.

Muchos ciclistas recurren a productos de colágeno para ciclistas con la esperanza de reducir molestias articulares, prevenir lesiones por sobreuso o acelerar la recuperación tras entrenamientos intensos. La teoría parece lógica: si el colágeno forma parte de los tejidos que sufren desgaste durante la práctica deportiva, aumentar su ingesta podría ayudar a mantenerlos en mejores condiciones.

Sin embargo, la investigación científica todavía no ha logrado confirmar de forma contundente ese beneficio. Algunos estudios han observado mejoras moderadas en el dolor articular y en determinados parámetros funcionales tras varias semanas de suplementación. También se ha detectado un posible aumento en la síntesis de colágeno cuando se consumen dosis cercanas a los 15 gramos diarios.

El problema es que muchos de esos trabajos presentan limitaciones metodológicas o cuentan con financiación de empresas relacionadas con la industria de los suplementos. Esto no invalida automáticamente sus resultados, pero obliga a interpretarlos con cautela.

Además, cuando el organismo digiere el colágeno, esta proteína se descompone en aminoácidos que pasan a formar parte de una reserva común utilizada para fabricar distintas proteínas. Los investigadores todavía debaten hasta qué punto esos aminoácidos se destinan específicamente a regenerar cartílagos, tendones o ligamentos.

Para los practicantes de MTB, Gravel, Carretera o Ciclocross, esta cuestión resulta especialmente relevante. Las lesiones por sobrecarga, las tendinopatías o las molestias articulares son frecuentes durante temporadas con elevados volúmenes de entrenamiento. Sin embargo, actualmente no existen pruebas sólidas de que la suplementación con colágeno hidrolizado para articulaciones reduzca significativamente el riesgo de sufrir este tipo de problemas.

De hecho, organismos como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria han señalado que no hay evidencias suficientes para respaldar muchas de las declaraciones comerciales relacionadas con la mejora de las articulaciones o el rendimiento deportivo.

Otro aspecto importante es que el colágeno no deja de ser una fuente de proteínas. Aminoácidos como la glicina o la prolina, abundantes en este suplemento, también pueden obtenerse mediante una alimentación rica en proteínas para ciclistas que incluya alimentos como huevos, pescado, carnes magras, lácteos o legumbres.

Por este motivo, numerosos especialistas consideran que la prioridad debería centrarse en cubrir correctamente las necesidades energéticas y proteicas diarias antes de invertir en suplementos específicos. En muchos casos, una dieta bien planificada puede aportar todos los nutrientes necesarios para mantener la salud de los tejidos conectivos.

El colágeno puede formar parte de esa estrategia, especialmente si el deportista desea probarlo y dispone de presupuesto para ello. No obstante, conviene tener expectativas realistas y entender que, al menos por ahora, la ciencia no ha demostrado que sea el suplemento milagroso que muchas campañas de marketing sugieren.