La firma estadounidense Chris King cumple medio siglo de historia y sigue poniendo el foco en los detalles que influyen directamente en el rendimiento real de una bicicleta. Tras presentar recientemente un acabado dorado mate para conmemorar su aniversario, la marca ha dado un paso más con el lanzamiento de Gold Grease, un nuevo lubricante desarrollado para reducir la fricción interna y alargar la vida útil de los rodamientos.

Menos fricción, más velocidad y mayor durabilidad
Gold Grease nace con el objetivo de mejorar la eficiencia mecánica de bujes y otros componentes con rodamientos sin comprometer su longevidad. Según los datos facilitados por la propia compañía, este nuevo compuesto ofrece una reducción de fricción inmediata del 25% frente al anterior Silver Grease, un lubricante que ya ha sido retirado del catálogo.
Uno de los puntos más relevantes es que la mejora no se limita al primer uso. Chris King asegura que, tras 1.000 millas de uso, Gold Grease mantiene un 16% menos de fricción que su predecesor y, además, llega a reducir la resistencia interna en un 18% respecto a su propio rendimiento inicial. Una evolución que apunta a una mejor estabilidad del lubricante con el paso de los kilómetros.
Este comportamiento está directamente relacionado con la forma en la que el lubricante se distribuye dentro del rodamiento y con el asentamiento progresivo de las bolas sobre las pistas. El resultado, según la marca, es un sistema que no solo gira con mayor suavidad desde el primer momento, sino que mejora con el uso continuado.

Desde la compañía subrayan que este desarrollo responde a una visión clásica pero muy vigente: equilibrar velocidad y fiabilidad. En palabras de su presidente, Kirby Bedsaul, el rendimiento sigue siendo un pilar fundamental junto a la durabilidad, incluso en componentes conocidos por su larga vida útil.
La reducción de fricción no se plantea como un simple dato de laboratorio, sino como una ganancia directa en eficiencia. Menos resistencia interna implica menor pérdida de energía, algo especialmente apreciable en disciplinas donde cada vatio cuenta y el rodar libre del buje marca diferencias sutiles pero acumulativas.
El nuevo lubricante también permite espaciar los intervalos de mantenimiento, otro punto importante para los ciclistas que buscan componentes de alto nivel con un uso intensivo y continuado. Una mayor estabilidad química se traduce en menos degradación y, por tanto, menos intervenciones a lo largo del año.

Con este lanzamiento, la marca refuerza su apuesta por la reducción de fricción en bujes de bicicleta como vía directa para mejorar el rendimiento global sin recurrir a cambios estructurales complejos. Un enfoque coherente con su trayectoria y con su imagen de fabricante obsesionado con los detalles técnicos.
No es casual que este lanzamiento llegue en el año del 50 aniversario. Chris King mantiene así su mensaje original, ahora desde su sede en Portland, apostando por componentes de alto rendimiento para ciclismo en los que la ingeniería interna tiene tanto peso como el diseño exterior. Gold Grease ya está disponible en dos formatos, 25 gramos y 100 gramos, con precios de 15 y 29 dólares respectivamente en el mercado estadounidense.