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Cinco buenas razones por las que vale la pena apuntarse a una carrera o marcha ciclista

La organización de todo tipo de marchas y carreras ciclistas ha experimentado un gran auge durante los últimos años. A pesar de esta proliferación de pruebas para bicicletas y de la gran aceptación por un buen grueso de ciclistas, todavía hay muchos que nunca han estrenado un dorsal y que creen que no se pierden nada con ello. Desde descubrir nuevas rutas y conocer gente nueva hasta aprender técnicas ajenas y llevar el rendimiento físico más allá de lo conocido, hay varias razones por las que vale la pena participar por primera vez en una carrera o marcha ciclista.

En TodoMountainBike: Cinco buenas razones por las que vale la pena apuntarse a una carrera o marcha ciclista
Las carreras y marchas ciclistas, una experiencia única para aprender y potenciar el rendimiento físico.

¿Por qué apuntarse a una prueba ciclista?

Dos razones de mucho peso para probar por primera vez la experiencia de participar en una carrera o marcha ciclista son, por un lado, el rodearse de gente con las mismas aspiraciones con la finalidad de compartir experiencias y conocimientos y, por otro lado, poder rendir con un mayor desempeño físico gracias a la emoción que provoca la propia experiencia, ideal para rebasar esos límites que en los entrenamientos parecen insalvables.

Además de vivir una experiencia divertida y exigente a partes iguales, rodeado de otros ciclistas con las mismas inquietudes deportivas, una carrera o marcha también ofrece la oportunidad de descubrir nuevas rutas y, lo mejor de todo, rodar por ellas en una jornada libre de impedimentos como pueden ser coches o senderistas. Otra razón interesante para apuntarse a una marcha ciclista es aprovechar la sabiduría popular o know how del colectivo ciclista en beneficio propio, aprendiendo cosas nuevas gracias al variado número de trucos y técnicas que se pueden descubrir relacionándose con otros deportistas.

Otras de las buenas razones por las que vale la pena participar en una carrera ciclista es la de disfrutar de momentos únicos que solo en una competición pueden darse: esperar con emoción el pistoletazo de salida, cruzar la línea de meta ante el clamor del público, rebasar a otros participantes durante el transcurso de la carrera, llevarse a casa la foto de la carrera y el dorsal y, en resumen, disfrutar de una experiencia que queda grabada en los recuerdos y resulta bastante más emocionante que una simple salida de fin de semana.