El invierno, la época ideal para quemar más calorías sobre la bicicleta
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El invierno, la época ideal para quemar más calorías sobre la bicicleta

26
dic 2016

Aunque puede parecer todo lo contrario, el invierno o, mejor dicho, el frío, es el mejor aliado del ciclista a la hora de quemar más calorías sobre la bicicleta. El verano y las altas temperaturas hacen que la sudoración, el mecanismo del organismo para regular la temperatura corporal, se active durante mucho más tiempo y por tanto, se tienda a asociar este exceso de sudor con un mayor consumo de calorías. Nada más lejos de la realidad, es durante la práctica deportiva en condiciones de frío cuando el organismo requiere un mayor consumo energético para mantener una temperatura adecuada.

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El frío, lo mejor para quemar calorías

Practicar actividades deportivas al aire libre en invierno, tales como el ciclismo o correr, es muy diferente de hacerlo en verano. El frío hace que el organismo pierda su temperatura interna mucho más rápido que, en el caso opuesto, el calor, provocando un consumo mucho más acusado de calorías para poder mantener una temperatura corporal adecuada. Explicado de un modo más simple, el organismo quema más calorías cuando hace frío para mantener un equilibrio entre la diferencia de la temperatura externa y la temperatura corporal.

Además de un mayor consumo energético, el frío también causa ciertos cambios en los sistemas cardiovascular y músculo esquelético. Un ambiente de baja temperatura genera una mayor rigidez a nivel articular y una leve limitación en la capacidad elástica y contráctil de los músculos, así como más sequedad de la piel debido a una mayor vasoconstricción. Esto se debe a que el organismo, sabio como pocos, limita ciertos aspectos de su funcionamiento para favorecer el ahorro energético y prevenir un descenso de la temperatura corporal por debajo de lo saludable.

A priori, podemos pensar que en invierno o, cuando hace frío, lo mejor es quedarse en casa al abrigo de la chimenea o la calefacción. Sin embargo, estaríamos desaprovechando la mejor época del año para restar las calorías en forma de grasa que nos sobran. Calentar la musculatura de forma progresiva, iniciando el ejercicio de un modo suave, es suficiente para favorecer la circulación sanguínea y predisponer los músculos a un trabajo más intenso sin temor a sufrir calambres, contracturas y otras lesiones.

En lo que respecta al equipamiento necesario, la ropa técnica juega un papel fundamental, sobre todo en lo referente a la transpiración. El frío y la humedad son dos problemas que, combinados, se convierten en un enemigo muy difícil de vencer. Por suerte, las equipaciones técnicas de invierno están diseñadas para abrigar y, a su vez, favorecer la evacuación del sudor, resultando absolutamente imprescindible hacer uso de las mismas en el caso de salir a pedalear. Abrigados de forma adecuada y con un calentamiento previo de la musculatura, nada mejor que salir en invierno para quemar más calorías sobre la bicicleta.