La industria de la bicicleta lleva años centrando la innovación en motores más potentes, baterías de mayor capacidad o suspensiones con más recorrido. Sin embargo, Focus ha decidido dirigir la mirada hacia otro problema que afecta directamente al sector: el impacto ambiental de la fabricación de cuadros de carbono. Su nueva Focus JAM² NEXT, presentada como una bicicleta conceptual, plantea una alternativa tecnológica que busca cambiar la forma en que se producen las e-MTB de gama alta.

Un proyecto experimental que replantea el uso del carbono en las e-MTB
La base del proyecto nace de una realidad conocida dentro de la industria ciclista. La mayoría de cuadros de carbono se fabrican combinando múltiples materiales (fibra, resinas epoxi, adhesivos o insertos metálicos) que hacen prácticamente imposible su reciclaje una vez finalizada la vida útil del producto. En un momento en el que el carbono domina el segmento medio y alto del Mountain Bike, esa limitación se ha convertido en uno de los grandes desafíos medioambientales del sector.

La propuesta de Focus se materializa en un cuadro de carbono termoplástico reciclable, desarrollado junto a la empresa belga REIN4CED. A diferencia de los compuestos tradicionales, este material puede fundirse y reutilizarse varias veces sin perder sus propiedades estructurales. Eso permite reaprovechar restos de fabricación o reciclar el cuadro al final de su vida útil, algo que hasta ahora era prácticamente inviable en el ciclismo de alto rendimiento.
El sistema también simplifica la composición del material. En lugar de combinar varios elementos, el cuadro utiliza una única fibra de carbono asociada a un polímero termoplástico, una arquitectura que Focus denomina mono-composite. La reducción de componentes facilita el reciclaje y abre la puerta a procesos de producción con menos residuos, una de las metas del proyecto.

Además del material, la fabricación también cambia. El cuadro se produce en Bélgica mediante procesos automatizados que reducen el margen de error humano y permiten acercar la producción al mercado europeo. Esa decisión también tiene implicaciones logísticas: menos transporte intercontinental y una menor dependencia de proveedores asiáticos, un factor cada vez más relevante para los fabricantes europeos.
La marca alemana no ha querido que la sostenibilidad limite el rendimiento. En comparación con la versión de aluminio de la JAM², el nuevo chasis reduce aproximadamente un kilo el peso total del cuadro. En la práctica, ese ahorro se traduce en una bicicleta más reactiva en tramos técnicos.

La parte ciclo se completa con componentes de alto nivel. La bicicleta monta suspensiones FOX Factory Kashima (horquilla 36 GRIP X2 y amortiguador Float X) con recorridos de 160 y 150 mm, respectivamente. A esto se suma una transmisión Shimano XT Di2 de 12 velocidades, frenos XT de cuatro pistones y ruedas DT Swiss HX 1700 equipadas con neumáticos Schwalbe Albert Evo Trail, una combinación orientada claramente al Trail más exigente.
El apartado eléctrico mantiene una configuración conocida dentro del mercado actual. La bicicleta utiliza el motor Bosch Performance Line CX de 100 Nm, uno de los sistemas más potentes del catálogo del fabricante alemán tras su última actualización. Se combina con una batería de 600 Wh, aunque el diseño permite instalar una de 800 Wh cambiando la tapa del compartimento, además de añadir el extensor de autonomía Bosch PowerMore de 250 Wh.

Con esta configuración, la bicicleta declara un peso aproximado de 23,3 kg. No es una cifra especialmente baja dentro del segmento, pero sí competitiva para una plataforma Trail con este nivel de equipamiento y autonomía. En realidad, el foco del proyecto no está tanto en la ligereza como en demostrar que es posible desarrollar una e-MTB sostenible de última generación sin comprometer el comportamiento en los senderos.
La JAM² NEXT no es un producto comercial. Se trata de una concept bike de Mountain Bike eléctrico destinada a prensa y a algunos clientes seleccionados, con el objetivo de estudiar su viabilidad industrial. La producción en serie estaba prevista inicialmente, pero la complicada situación financiera de REIN4CED ha frenado temporalmente ese proceso.

Aun así, el proyecto deja claro el camino que algunas marcas empiezan a explorar. En una industria donde el carbono se ha convertido en material dominante, encontrar soluciones que permitan reciclarlo podría marcar la próxima gran transformación tecnológica del Mountain Bike.