Competición

David Valero y Natalia Fischer reafirman su jerarquía en el XCM español con el título nacional en Paterna del Campo

Los 105 kilómetros de recorrido y los más de 2.750 metros de desnivel acumulado endurecieron la prueba desde muy pronto, convirtiendo la cita onubense en una carrera de selección natural.

Paterna del Campo ha dejado este fin de semana una de esas jornadas que no admiten medias tintas. El recorrido, largo, seco y castigador, fue empujando la carrera hacia un terreno muy concreto: el de los ciclistas capaces de convivir con el desgaste durante horas sin perder lucidez cuando llega el momento decisivo. Ahí es donde empezó a quedar claro que la pelea por el maillot rojigualdo iba a resolverse por pura autoridad competitiva.

David Valero. Imagen: Klimatiza Orbea Team
David Valero. Imagen: Klimatiza Orbea Team

Un campeonato duro desde el inicio confirmó a los grandes favoritos

El Campeonato de España de XCM 2026 respondió al guion previsto, aunque lo hizo con una dureza aún más visible sobre el terreno. Los 105 kilómetros de recorrido y los más de 2.750 metros de desnivel acumulado endurecieron la prueba desde muy pronto, convirtiendo la cita onubense en una carrera de selección natural, sin apenas margen para esconderse o esperar un desenlace reducido al sprint.

En la competición masculina, David Valero fue el corredor que decidió asumir el control de la situación. El granadino, encuadrado en el Orbea Klimatiza, tensó la carrera desde los primeros kilómetros y fue filtrando el grupo de favoritos hasta dejar la lucha por el título en un escenario mucho más reducido. Su propuesta fue directa: aumentar el ritmo, eliminar rivales y llevar la carrera a un terreno de resistencia sostenida.

Ese movimiento inicial encontró respuesta en José María Sánchez, del SCOTT Cala Bandida, el único capaz de aguantar la exigencia de Valero en los sectores más duros del trazado. Ambos quedaron al frente y construyeron una ventaja estable mientras el recorrido iba haciendo daño por detrás. En una prueba de este perfil, mantener ese pulso durante tantos kilómetros ya suponía una declaración de intenciones.

La resolución llegó alrededor del kilómetro 80, cuando la carrera entró en su zona más delicada. Fue ahí donde apareció el ataque que terminó por romper definitivamente la prueba. Valero cambió el ritmo, dejó sin respuesta a Sánchez y abrió el hueco suficiente para encarar en solitario el tramo final. El vigente referente del XCM nacional volvió a demostrar que, cuando la carrera entra en un punto de desgaste extremo, sigue siendo uno de los corredores más difíciles de contener.

Desde ese momento, la victoria quedó en manos del corredor andaluz, que gestionó la ventaja con solvencia hasta cruzar la meta como nuevo campeón de España. José María Sánchez aseguró una meritoria segunda plaza después de sostener el pulso durante buena parte de la jornada, mientras que Enrique Morcillo completó el podio tras una carrera de menos a más, aprovechando el desgaste acumulado para ganar posiciones en la fase final.

Natalia Fischer. Imagen: Extremadura-Ecopilas UCI MTB Team
Natalia Fischer. Imagen: Extremadura-Ecopilas UCI MTB Team

En la prueba femenina, Natalia Fischer repitió un patrón muy parecido, aunque con una superioridad todavía más clara. La corredora del Extremadura Ecopilas, una de las grandes referencias del XC Maratón nacional, marcó diferencias desde los primeros compases y encontró en la dureza del circuito el mejor aliado para imponer su ritmo. La carrera quedó pronto bajo su control.

Sin oposición real en cabeza, Fischer fue ampliando su ventaja con el paso de los kilómetros hasta presentarse en meta en solitario. Su triunfo no solo le permitió revalidar el título, sino también reforzar una trayectoria ya muy sólida dentro del panorama nacional. En una disciplina donde la gestión del esfuerzo cuenta tanto como la explosividad, la malagueña volvió a moverse con una precisión muy superior a la del resto de aspirantes.

Lo ocurrido en Paterna del Campo deja una lectura competitiva bastante clara. El recorrido de 105 kilómetros y 2.750 metros de desnivel no premió únicamente la fuerza puntual, sino la capacidad de sostener un nivel alto durante toda la jornada y elegir bien el instante del ataque. Ahí fue donde Valero y Fischer marcaron la diferencia, cada uno con su estilo, pero ambos con una superioridad evidente sobre sus rivales directos.

El resultado confirma además un escenario conocido en el Mountain Bike español: cuando el campeonato se resuelve en un trazado realmente exigente, los nombres más sólidos del fondo y la resistencia suelen imponer su jerarquía. Paterna del Campo no cambió esa lógica. Más bien la reforzó con una carrera que premió la experiencia, la lectura táctica y la capacidad de convertir la dureza en ventaja.