Competición

David Valero y su salto al XCM: ambición, Cape Epic y nueva etapa con el Klimatiza Orbea

El cambio no es menor: implica modificar rutinas, adaptar la preparación y asumir un escenario competitivo radicalmente distinto al de la Copa del Mundo.

David Valero afronta 2026 como una temporada de transición estratégica. Tras años instalado en la élite del Cross Country olímpico, el granadino abre una nueva etapa deportiva centrada en el XC Maratón, con la mirada puesta en la Absa Cape Epic y bajo los colores de Klimatiza Orbea. El cambio no es menor: implica modificar rutinas, adaptar la preparación y asumir un escenario competitivo radicalmente distinto al de la Copa del Mundo.

David Valero. Imagen: Michael Chiaretta
David Valero. Imagen: Michael Chiaretta

De referente del XCO mundial a aspirante en el XCM por etapas

Valero no necesita presentación dentro del MTB internacional. Medallista olímpico en los Juegos de Tokio y habitual en los podios de la Copa del Mundo, el corredor de Baza ha construido su carrera en el exigente formato del XCO. Sin embargo, el paso al XC Maratón (XCM) supone un reto diferente, con esfuerzos prolongados, gestión de energía durante varias jornadas consecutivas y una lectura táctica más conservadora.

Lejos del foco competitivo, se define como padre de familia y apasionado de la bicicleta desde la infancia. Creció en Granada, en un entorno privilegiado para el Mountain Bike, y esa conexión con la naturaleza sigue siendo uno de los motores de su motivación. El deseo de superación constante ha sido, según explica, el hilo conductor de su trayectoria. De aprendiz en sus primeros años internacionales a corredor que ahora busca minimizar errores y optimizar cada detalle.

El recuerdo de Tokio marcó un punto de inflexión. Aquella medalla cambió su dimensión deportiva y también su mentalidad. Desde entonces, el enfoque es más analítico, menos impulsivo. La experiencia acumulada pesa cuando se trata de planificar una temporada tan específica como la actual.

Su incorporación al Klimatiza Orbea responde, precisamente, a esa necesidad de un entorno alineado con el nuevo objetivo. El equipo ha apostado fuerte por el Maratón internacional y eso encaja con el reto que Valero persigue: crecer en la disciplina y aspirar a resultados de primer nivel en pruebas por etapas.

La gran referencia será la Absa Cape Epic 2026, una de las competiciones más duras del calendario mundial. Valero ya ha tomado la salida en tres ocasiones y ha logrado finalizar dos. La experiencia le permite dimensionar el desafío. Ocho días de carrera, más de 600 kilómetros y miles de metros de desnivel acumulado exigen regularidad absoluta. El objetivo declarado es ambicioso: pelear por el podio y construir una clasificación general sólida desde las primeras etapas.

En este tipo de pruebas, los márgenes son mínimos. La nutrición y la hidratación adquieren un peso decisivo. Un solo día de desfallecimiento puede condicionar el resto de la semana. Por eso insiste en que el control energético es tan importante como la preparación física. Aquí entra en juego también el material.

Valero destaca la importancia de la preparación mecánica para carreras por etapas. En competiciones donde el polvo, el barro o las altas temperaturas castigan la transmisión, el mantenimiento resulta determinante. El uso de cera para cadena en MTB de larga distancia no es un detalle menor: reduce fricciones, mejora la eficiencia y alarga la durabilidad en jornadas consecutivas de máxima exigencia. En una prueba como la Cape Epic, cada vatio cuenta.

El cambio al XC Maratón no significa renunciar al sufrimiento que caracteriza su estilo. Para él, un buen día sobre la bicicleta es aquel en el que se vacía por completo, independientemente del resultado. Esa mentalidad, forjada en el Cross Country, puede ser un activo diferencial en el XCM, siempre que logre adaptarla a esfuerzos más prolongados y menos explosivos.

Más allá de los datos deportivos, hay un perfil cercano. Afirma viajar casi con 'toda la casa', incluida la cafetera, y reconoce que, de no haber sido profesional, habría terminado como mecánico de bicicletas. Una vocación que encaja con su obsesión por el detalle técnico.

De cara a 2026, el discurso es prudente pero decidido. Quiere aprender, entender la disciplina y acercarse progresivamente a los mejores especialistas del Maratón. El salto no garantiza resultados inmediatos, pero sí abre una nueva etapa en la carrera de uno de los nombres más sólidos del MTB español.