Competición

Erice Van Leuven sufre fracturas en ambos fémures y una vértebra tras una dura caída en los Nacionales de Nueva Zelanda

La gravedad del parte médico dibuja un escenario complejo para una especialista en Descenso de élite, donde la recuperación física exige tiempo incluso en lesiones aisladas.

La temporada de Erice Van Leuven ha vuelto a frenarse de forma abrupta. La corredora neozelandesa de Descenso ha confirmado que sufrió varias lesiones graves tras una caída durante un entrenamiento previo a los Campeonatos Nacionales de Nueva Zelanda, un accidente que le ha provocado fracturas en ambos fémures, una fisura en la cadera, una vértebra dañada y un neumotórax.

Erice Van Leuven. Imagen: Instagram
Erice Van Leuven. Imagen: Instagram

Otro golpe serio para una de las jóvenes referencias del Descenso neozelandés

La propia ciclista explicó el alcance del accidente en una publicación en Instagram, donde admitió que todavía está asimilando lo ocurrido. En su mensaje, Van Leuven resumió así la magnitud del golpe: No sé muy bien por dónde empezar con esto. Todavía estoy intentando asumir la situación que me ha tocado. Tuve una caída muy fuerte entrenando para los Nacionales el pasado jueves y me rompí ambos fémures, me fisuré la cadera, una vértebra y sufrí un neumotórax. La gravedad del parte médico dibuja un escenario complejo para una especialista en Descenso de élite, donde la recuperación física exige tiempo incluso en lesiones aisladas.

La corredora también agradeció el apoyo recibido en los últimos días, con un mensaje dirigido a su entorno más cercano y a las personas que le han escrito o visitado durante el proceso inicial de recuperación. Ese respaldo llega en un momento especialmente delicado, porque las lesiones en las piernas y la espalda suelen marcar plazos largos antes de volver siquiera a una bici de Mountain Bike de competición.

El nuevo accidente prolonga además una racha muy dura para la joven neozelandesa. A comienzos de 2025 ya había sufrido una lesión muy seria durante un entrenamiento de la Red Bull Hardline Tasmania, cuando se quedó corta en el conocido salto sobre el arroyo. Aquel percance le provocó fracturas en la espalda, el cuello y la muñeca, aunque entonces ella misma llegó a reconocer que se consideraba afortunada por poder caminar tras el impacto.

Lo más llamativo es que su progresión reciente invitaba al optimismo. Apenas unos días antes de esta nueva caída, Van Leuven había vuelto a subir a lo más alto del podio en el Official Oceania Whip-Off Championships del Crankworx Rotorua, una señal clara de que su regreso competitivo avanzaba en buena dirección después de muchos meses marcados por la recuperación. Ese resultado reforzaba su papel como uno de los nombres a seguir dentro del Descenso femenino internacional.

Ahora, sin embargo, cualquier previsión deportiva pasa a un segundo plano. Por el tipo de lesiones confirmadas, no hay todavía un calendario público para su regreso a los entrenamientos o a las carreras. En casos así, la prioridad deja de ser el ritmo competitivo y se centra en estabilizar la recuperación, consolidar la reparación ósea y evitar recaídas en una disciplina donde los impactos y las fuerzas sobre el cuerpo son extremas. Hablar hoy de fechas sería precipitado, sobre todo después de una caída grave en entrenamiento con afectación en piernas, cadera, columna y pulmón.

La noticia ha tenido un impacto evidente dentro del entorno del MTB oceánico, no solo por la dureza del accidente, sino porque Van Leuven venía de demostrar que había sido capaz de rehacerse de un episodio anterior que ya parecía suficiente para apartarla durante mucho tiempo. Ese detalle da aún más peso a su figura competitiva, pero también recuerda hasta qué punto el Descenso al más alto nivel sigue siendo una disciplina de riesgo permanente, incluso fuera del crono y en jornadas de práctica.

A corto plazo, todo queda supeditado a su evolución médica. A medio plazo, la incógnita estará en cómo responde una corredora acostumbrada a pilotar al límite después de encadenar dos accidentes muy serios en poco más de un año. Lo único seguro por ahora es que el circuito pierde temporalmente a una de sus jóvenes ciclistas con más proyección y que la recuperación de Erice Van Leuven volverá a ser un proceso largo, exigente y seguido muy de cerca por el mundo del Descenso.