El Descenso suele decidirse en márgenes que apenas caben en una pantalla de cronometraje. En O Páramo, esa frontera volvió a quedar reducida a una bajada sin errores, una línea mejor elegida y la capacidad de sostener la velocidad cuando el circuito empieza a castigar brazos, piernas y confianza.

Quintero y Pomés mandan en una segunda cita con más de 200 pilotos
La Copa de España de Descenso 2026 celebró este domingo su segunda prueba con el DH Molinos O Páramo, una carrera organizada por el Club Ciclista DHGalicia junto al Ayuntamiento de O Páramo y disputada sobre un trazado de 1,8 kilómetros en el monte del Páramo, dentro de la comunidad de montes de Friolfe y Torre.
El circuito reunió a más de 200 pilotos y ofreció una bajada corta, intensa y muy técnica, con zonas de alta dificultad y varios saltos que dieron ritmo a la jornada. En una disciplina como el Descenso, ese tipo de recorrido obliga a mezclar precisión, lectura del terreno y agresividad, porque cualquier pérdida de velocidad en una sección lenta puede condicionar toda la manga.
En la final masculina, Héctor Quintero firmó la victoria absoluta tras un duelo muy ajustado con Oriol Cuadrat. El ganador paró el crono en 3:35.609, mientras que Cuadrat terminó segundo con 3:36.374, a poco más de siete décimas. Víctor Mariño completó el podio con un tiempo de 3:38.145.
La diferencia entre los dos primeros confirma el nivel de una carrera decidida por detalles. En una bajada de menos de dos kilómetros, ganar por ese margen exige mantener la velocidad en las zonas técnicas y no ceder tiempo en las recepciones ni en los cambios de apoyo. Para Quintero, el triunfo en el Descenso MTB en O Páramo supone un resultado de peso dentro del calendario nacional.

En la categoría femenina, María Pomés volvió a demostrar su regularidad con una victoria clara. La corredora marcó 4:12.245 y superó a Kira Zamora, segunda con 4:15.781 después de mantener la presión hasta la final. Mireia Pi cerró el podio y confirmó su presencia entre las referencias de la categoría.
El resultado refuerza el protagonismo de Pomés en una temporada en la que ya ha dejado muestras de solidez en pruebas importantes. Su rendimiento en Galicia mantiene abierta una pelea interesante por la clasificación, pero también confirma que la categoría femenina de Descenso cuenta con varias pilotos capaces de disputar las plazas delanteras en circuitos muy distintos.
En las categorías de formación, Berta Serra y Julián García ganaron en Infantil, Esther García y Daniel Barcia se impusieron en Cadete, y Enol Torre fue el mejor Júnior. En Máster 30 venció Iván Mourelo, mientras que en Máster 40 ganaron María Estévez y José Montenegro. Miguel Ángel Pintos se llevó la victoria en Máster 50.
Más allá de los nombres propios, la cita gallega volvió a mostrar la buena respuesta del Descenso nacional cuando el recorrido acompaña. La combinación de participación alta, circuito técnico y diferencias ajustadas dejó una prueba con valor deportivo real para una Copa de España de DH que todavía tiene margen para endurecer la lucha por la general.
El DH Molinos O Páramo salió reforzado como parada del calendario por su capacidad para reunir pilotos, público y un trazado exigente sin necesidad de recurrir a grandes desniveles. En el Descenso moderno, la dificultad no siempre está en la longitud, sino en cómo se enlazan los obstáculos y en la velocidad a la que cada piloto se atreve a entrar en ellos.