Competición

Hirst y Pomés arrancan con autoridad la Copa de España de Descenso 2026 en Otívar

Queda margen para cambios, pero el mensaje lanzado en Otívar es contundente: Hirst y Pomés han empezado el año marcando territorio.

La Copa de España de Descenso 2026 ya tiene primeros líderes. Noa Hirst y María Pomés han marcado el ritmo en la cita inaugural disputada en la localidad granadina de Otívar, imponiéndose con solvencia en un trazado exigente que abrió el calendario nacional con más de 150 pilotos en liza.

Todos los ganadores de la prueba de Otívar. Imagen: Federación Andaluza de Ciclismo
Todos los ganadores de la prueba de Otívar. Imagen: Federación Andaluza de Ciclismo

Un inicio de temporada marcado por la velocidad y la precisión técnica

La prueba andaluza, organizada por el C.D. The AJ46 Project, propuso un recorrido de 1.600 metros con una pendiente media del 18%, cifras que sitúan el circuito entre los más físicos del calendario. En una disciplina como el Descenso, donde cada segundo se decide en zonas técnicas y apoyos comprometidos, ese porcentaje obliga a combinar potencia, lectura de trazada y sangre fría en los sectores más rápidos.

En categoría masculina, Noa Hirst firmó la bajada más rápida del fin de semana con un tiempo de 2:40. Un registro que, más allá del crono, refleja un dominio claro en una pista que no admitía errores. La diferencia de cuatro segundos sobre Orion Kirchmayer confirma que el vencedor supo mantener la intensidad de principio a fin, especialmente en los tramos intermedios, donde se marcaban las mayores diferencias.

El tercer mejor tiempo fue para el cadete Daniel Barcia, a seis segundos del ganador. Su presencia en el podio absoluto es uno de los datos más destacados del arranque de la Copa de España de Descenso 2026, ya que evidencia el relevo generacional que empieza a asomar en el panorama nacional. En un campeonato estructurado en cuatro pruebas puntuables hasta la cita final de Cerler el próximo 5 de julio, cada punto empieza a tener peso desde la primera manga.

En categoría femenina, María Pomés fue la más rápida con un crono de 3:20. La catalana superó por tres segundos a Kira Zamora, vigente campeona del certamen, en un duelo que apunta a repetirse a lo largo de la temporada. Mireia Pi completó el podio a cinco segundos de la vencedora, en una clasificación ajustada que deja claro que el margen de mejora será mínimo en las próximas citas.

La victoria de Pomés en este arranque la sitúa al frente de la general provisional y refuerza su candidatura en la lucha por el título nacional. En un campeonato de cuatro pruebas, el margen de error es reducido y un triunfo temprano puede marcar la estrategia de las siguientes rondas, especialmente cuando se trata de gestionar riesgos en circuitos técnicos.

El trazado de Otívar combinó zonas rápidas con sectores más técnicos, donde la elección de líneas y la capacidad de absorción del terreno fueron determinantes. El rendimiento en la prueba inaugural en Otívar ofrece una primera radiografía del nivel competitivo actual en el Descenso español, tanto en categorías élite como en las inferiores.

A nivel organizativo, la respuesta de participación confirma el crecimiento sostenido del circuito nacional de Descenso. Superar los 150 inscritos en la primera prueba del año refuerza el interés por una disciplina que, pese a su complejidad logística, sigue ganando presencia en el calendario y atrayendo a nuevos talentos.

El calendario se extenderá hasta julio y pasará por tres sedes más antes de decidir a los campeones definitivos. En ese camino, el rendimiento en circuitos con desniveles acusados como el de Granada será un indicador clave para medir la regularidad de los aspirantes al título en la competición nacional de MTB más técnica del panorama estatal.

Con la general ya en marcha, la temporada de Descenso arranca con nombres propios y con diferencias claras en la tabla. Queda margen para cambios, pero el mensaje lanzado en Otívar es contundente: Hirst y Pomés han empezado el año marcando territorio.