Competición

¿Llega el fin de las MTB con manillar gravel en las grandes carreras de resistencia?

A partir de 2026, Life Time prohibirá este tipo de configuraciones en dos de sus eventos más emblemáticos, una decisión que afecta de lleno a una tendencia que había ganado protagonismo competitivo en los últimos años.

El debate técnico sobre el uso de manillares de carretera y gravel en pruebas de MTB de larga distancia acaba de entrar en una nueva fase. A partir de 2026, Life Time prohibirá este tipo de configuraciones en dos de sus eventos más emblemáticos, una decisión que afecta de lleno a una tendencia que había ganado protagonismo competitivo en los últimos años.

Santa Cruz Blur con manillar gravel. Imagen: Keegan Swenson
Santa Cruz Blur con manillar gravel. Imagen: Keegan Swenson

Life Time cierra la puerta a los 'drop bar' en sus citas más mediáticas

La organización ha confirmado que, desde esta temporada, no se permitirá competir con manillares tipo carretera o gravel en la Life Time Leadville Trail 100 MTB ni en la Life Time Little Sugar MTB. Ambas pruebas forman parte del calendario del Life Time Grand Prix y han sido clave en la popularización de las MTB equipadas con manillares drop bar en escenarios de alta exigencia física y táctica.

Según recoge el reglamento actualizado, la prohibición responde a motivos de seguridad y de compatibilidad con el recorrido. A partir de 2026, todos los participantes deberán utilizar manillares planos o elevados, y la norma será supervisada tanto en las verificaciones previas como durante la carrera, con posibilidad de descalificación en caso de incumplimiento. Life Time recuerda que se trata de pruebas fuera del paraguas de la UCI (Unión Ciclista Internacional), por lo que cuentan con normativa propia.

La decisión adquiere una dimensión especial si se observa lo ocurrido en la edición 2025 de Leadville. Dos de los tres primeros clasificados, tanto en categoría masculina como femenina, compitieron con bicicletas equipadas con manillar gravel. El triunfo de Keegan Swenson, a los mandos de una Santa Cruz Blur adaptada, fue uno de los principales catalizadores de esta corriente técnica dentro del MTB de resistencia.

Ese resultado aceleró el interés de marcas y equipos por explorar configuraciones híbridas, con modelos específicos y montajes pensados para optimizar la aerodinámica y la eficiencia en largas pistas rápidas. Firmas como Pinarello o Pivot empezaron a presentar propuestas alineadas con esta filosofía, difuminando aún más la frontera entre MTB y gravel competitivo.

Desde Life Time matizan que la medida no implica un rechazo global a este tipo de bicicletas. Las pruebas claramente etiquetadas como gravel dentro de su calendario, como la Sea Otter Classic Gravel, Unbound Gravel o Big Sugar Gravel, seguirán permitiendo manillares de carretera en 2026. Incluso dentro del propio Grand Prix, el Chequamegon MTB Festival mantendrá la opción de competir con estos manillares pese a tratarse de una prueba catalogada como MTB.

El argumento de la seguridad lleva tiempo sobre la mesa. La UCI (Unión Ciclista Internacional) prohíbe desde hace años los manillares de carretera y gravel en competiciones de Copa del Mundo y Campeonatos del Mundo, una línea que ahora Life Time adopta parcialmente en sus eventos más expuestos mediáticamente, aunque siga operando fuera del reglamento internacional.

Con los drop bar fuera de juego en Leadville y Little Sugar, la innovación técnica se desplaza hacia otras soluciones. En 2025, Kate Courtney logró la victoria femenina en Leadville con manillar plano, adoptando una posición extremadamente agresiva apoyada sobre la parte superior de su horquilla RockShox SID y utilizando pulsadores SRAM eTap AXS Blips para cambiar sin recolocar las manos. Un planteamiento que, eso sí, tampoco sería legal en competiciones bajo normativa UCI.

Todo apunta a que en 2026 veremos una nueva oleada de experimentos dentro de los límites marcados por Life Time, buscando ventajas aerodinámicas sin recurrir al manillar gravel. La prohibición pone fin, al menos en estas dos carreras, a un capítulo que había ganado mucha tracción en el MTB de resistencia y lanza un mensaje claro sobre cómo la organización quiere diferenciar sus pruebas de MTB y gravel en un momento en el que las fronteras entre disciplinas eran cada vez más difusas.