La Milán-San Remo 2026 ya tiene trazado confirmado y llegará con un recorrido ampliado hasta los 298 kilómetros, nueve más que en la pasada edición. La salida se trasladará a Pavia y la llegada se mantendrá en la clásica recta de Via Roma, reforzando el carácter de Monumento de mayor kilometraje del calendario WorldTour.

Una Classicissima más larga con el Poggio como juez definitivo
La 117ª edición de la prueba se disputará el 21 de marzo y volverá a situar al pelotón ante uno de los retos más particulares del año. La Milán-San Remo 2026 con salida en Pavia incrementa su distancia sin alterar el desenlace que ha definido la carrera durante décadas. El encadenado de los Capi, la Cipressa y el Poggio seguirá siendo el punto crítico tras más de seis horas de esfuerzo.
La jornada arrancará en Pavia, que además acogerá la presentación oficial de equipos el 20 de marzo en la Piazza Vittoria. Desde allí, el pelotón se dirigirá hacia el norte en dirección a Milán para enlazar con la zona de la Certosa y recuperar el itinerario histórico. El paso por Casteggio, Voghera, Rivanazzano y Salice Terme precederá el regreso al trazado tradicional en Tortona.
A partir de ese punto, la carrera retoma la ruta que durante más de un siglo ha conectado Lombardía con la Riviera ligur. Ovada y el Passo del Turchino marcarán la transición hacia la costa antes del descenso a Génova-Voltri. Después llegará el largo tramo por la carretera Aurelia, junto al mar, atravesando Varazze, Savona y Albenga hasta Imperia, una fase en la que el desgaste acumulado empieza a pesar.

Los Capi (Mele, Cervo y Berta) abrirán la secuencia decisiva. Son ascensiones cortas pero colocadas en un momento delicado, cuando el control del pelotón empieza a fragmentarse. Tras San Lorenzo al Mare aparecerá la Cipressa, introducida en 1982, con 5,6 kilómetros al 4,1% de pendiente media. Su descenso técnico devuelve a la Aurelia y suele servir para seleccionar antes del asalto final.
El verdadero filtro volverá a ser el Poggio. La subida al Poggio de San Remo decisivo arranca a nueve kilómetros de meta, con 3,7 kilómetros y una pendiente media cercana al 4%, aunque con rampas que alcanzan el 8%. La carretera se estrecha en varios puntos y presenta cuatro tornantes en los primeros dos kilómetros, lo que obliga a una colocación milimétrica. Coronado a 5,6 kilómetros de la llegada, el descenso exige precisión absoluta antes de desembocar en el tramo urbano.
Los dos últimos kilómetros discurren por largas rectas. Una curva a la izquierda en una rotonda a 850 metros y el giro definitivo a 750 metros introducen a los ciclistas en Via Roma. Allí se decidirá una carrera que, pese a su perfil relativamente contenido, acumula un desgaste comparable al de cualquier clásica de pavé cuando se trata de fatiga acumulada.

La ampliación hasta los 298 kilómetros de recorrido en la Classicissima refuerza la singularidad de la prueba. No se añaden grandes puertos, pero sí más tiempo de exposición, más tensión por la colocación y un mayor consumo energético antes del desenlace. Para los velocistas resistentes y los clasicómanos explosivos, cada kilómetro extra puede inclinar la balanza.
La organización, RCS Sports & Events, ha subrayado la proyección internacional de la carrera, cuya señal televisiva se distribuye a escala global. San Remo mantiene así su vínculo histórico con la prueba, mientras que Pavia asegura la salida también para las dos próximas ediciones, consolidando un acuerdo que refuerza su presencia en el ciclismo profesional.
En cuanto a la participación, la carrera contará con 18 equipos UCI WorldTeams, tres UCI ProTeams clasificados por ranking 2025 y cuatro formaciones invitadas. La nómina incluye estructuras de primer nivel como UAE Emirates XRG, Visma-Lease a Bike, Ineos Grenadiers, Movistar Team o Lidl-Trek, entre otras. El bloque de ProTeams lo integran Cofidis, Tudor y Q36.5, mientras que Bardiani CSF, Novo Nordisk, Polti-VisitMalta y Unibet-Rose Rockets completan el listado.
El escenario dibuja una edición abierta. Con un kilometraje reforzado y el tradicional desenlace en el Poggio, la primer Monumento de la temporada 2026 volverá a premiar la resistencia, la colocación y la capacidad de decidir en apenas unos minutos tras casi 300 kilómetros de desgaste continuo.