Competición

La UCI abre un proceso de consulta para redefinir el futuro del ciclismo profesional en carretera

Más allá de cuestiones reglamentarias y de calendario, la UCI puso sobre la mesa la necesidad de abordar una reflexión de fondo sobre el rumbo del ciclismo de carretera masculino y femenino.

La UCI (Unión Ciclista Internacional) ha decidido reactivar el debate sobre el modelo del ciclismo profesional en carretera y hacerlo de forma abierta, implicando a todos los actores relevantes del sector. El objetivo declarado es construir una visión compartida que permita aumentar el atractivo del deporte, tanto a nivel deportivo como económico y mediático, en un momento clave para su evolución.

UCI Women's WorldTour. Imagen: UCI
UCI Women's WorldTour. Imagen: UCI

Un debate pendiente sobre el modelo del ciclismo profesional

La iniciativa fue confirmada durante la reunión del Comité de Dirección de la UCI celebrada los días 29 y 30 de enero en Beveren (Bélgica), la primera del año y también el primer encuentro presencial del órgano con su nueva composición. Más allá de cuestiones reglamentarias y de calendario, la UCI puso sobre la mesa la necesidad de abordar una reflexión de fondo sobre el rumbo del ciclismo de carretera masculino y femenino.

El organismo rector considera que el actual modelo organizativo presenta signos de agotamiento en varios frentes. La estructura del calendario, la concentración de ingresos, el reparto de recursos entre categorías y la creciente complejidad del ecosistema mediático han generado tensiones que afectan tanto a equipos como a corredores, organizadores y patrocinadores. La UCI quiere impulsar una reforma que refuerce la viabilidad económica del ciclismo profesional sin comprometer su esencia deportiva.

El proceso de consulta se dirigirá a todas las grandes familias del ciclismo. Están llamados a participar la CPA (sindicato de corredores), la AIGCP (asociación de equipos profesionales) y la AIOCC (organizadores de carreras), además de otros actores individuales del sector. La UCI les ha pedido que compartan su visión, expectativas y propuestas sobre la evolución del modelo actual.

Entre los temas que formarán parte del debate figuran aspectos tan sensibles como la configuración del calendario internacional, los formatos de competición, la internacionalización del ciclismo de élite, los derechos audiovisuales y el reparto de ingresos. También se abordarán cuestiones relacionadas con la sostenibilidad del calendario WorldTour y la coherencia entre crecimiento global y carga competitiva para los ciclistas.

La UCI ha subrayado que el análisis no se limitará al plano deportivo. El modelo económico ocupa un lugar central en la reflexión, con especial atención a la dependencia de los patrocinadores, la estabilidad financiera de los equipos y los mecanismos de solidaridad dentro de la pirámide del ciclismo. El organismo considera imprescindible reforzar los equilibrios entre las diferentes categorías para evitar una brecha cada vez mayor entre la élite y el resto del sistema.

Otro de los ejes del proceso será el papel de la televisión y las plataformas digitales. La transformación de los hábitos de consumo audiovisual obliga a replantear la forma en la que se produce y se distribuye el ciclismo profesional. Aquí entra en juego la necesidad de hacer el deporte más comprensible y atractivo para nuevos públicos, sin caer en soluciones artificiales que alteren la naturaleza de las carreras.

Desde la UCI se insiste en que no existe una hoja de ruta cerrada. El organismo quiere recoger aportaciones antes de abrir una fase de diálogo más profunda con los distintos actores implicados. El mensaje es claro: cualquier reforma deberá construirse de forma conjunta y bajo el paraguas de la UCI, con el fin de garantizar un marco común y evitar soluciones fragmentadas.

Este movimiento llega en un momento en el que el ciclismo vive una notable expansión global, pero también enfrenta desafíos estructurales. El crecimiento del número de pruebas, la presión sobre los calendarios y la desigualdad de recursos hacen que la reforma del ciclismo de carretera sea un asunto cada vez más urgente para asegurar su futuro a medio y largo plazo.

La UCI considera que solo a través de un enfoque colectivo será posible diseñar un modelo más atractivo, sostenible y equilibrado para todos los implicados. El resultado de este proceso marcará previsiblemente las grandes líneas del ciclismo profesional en los próximos años, con decisiones que podrían tener impacto directo en la forma de competir, de financiarse y de comunicar este deporte a escala global.