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Bosch refuerza la protección digital contra el robo de e-Bikes y bloquea su reventa en el mercado de segunda mano

Bosch refuerza su apuesta por la seguridad y la gestión inteligente de la e-Bike, atacando uno de los principales problemas del sector: la facilidad con la que, hasta ahora, una bicicleta robada podía volver al mercado.

El robo de una e-Bike no solo supone una pérdida económica para el propietario, sino que alimenta un mercado paralelo basado en la reventa de bicicletas sustraídas. Con el objetivo de cortar esa cadena, Bosch eBike Systems ha anunciado una ampliación de sus sistemas de protección digital que permite marcar una e-Bike o su batería como robada, inutilizándola dentro de su ecosistema digital y dificultando de forma notable su comercialización.

eBike Flow app. Imagen: Bosch eBike Systems
eBike Flow app. Imagen: Bosch eBike Systems

Marcado digital permanente y bloqueo de funciones

La novedad se presentó en el marco del CES 2026 de Las Vegas y estará disponible de forma gratuita a partir de finales de enero de 2026 a través de la eBike Flow app. Desde ese momento, los propietarios podrán señalar su e-Bike o batería como robada directamente desde la aplicación, dejando constancia permanente de su estado dentro del sistema de Bosch.

Una vez activado el marcado, la bicicleta queda identificada como sustraída en todo el ecosistema digital del fabricante. Cualquier intento de conexión genera un aviso automático para compradores de segunda mano, talleres o autoridades, mostrando los números de serie de los componentes afectados. Además, la conexión con la aplicación queda bloqueada de forma definitiva, impidiendo recibir actualizaciones inalámbricas o modificar modos de asistencia.

El bloqueo no se limita al usuario final. Los distribuidores y servicios técnicos reciben la misma advertencia al conectar la e-Bike a través del software de diagnóstico oficial de Bosch, lo que añade una barrera adicional a la reintroducción de bicicletas robadas en el circuito legal.

La clave de este sistema reside en el principio de asignación digital centralizada. Motor, batería y pantalla cuentan con un registro único asociado a un perfil de usuario concreto. Si el propietario declara el robo, la información se almacena de forma central y es accesible desde cualquier punto del ecosistema Bosch. Solo el perfil registrado puede eliminar esa marca, lo que refuerza la trazabilidad y la seguridad del sistema.

Esta nueva función se integra dentro del actual paquete de soluciones antirrobo de la marca, junto a herramientas ya conocidas como eBike Lock, eBike Alarm o Battery Lock. Con esta ampliación, Bosch da un paso más en su estrategia de convertir el robo de e-Bikes en una actividad cada vez menos rentable.

Control remoto y gestión avanzada para flotas profesionales

La actualización no se limita al uso particular. Bosch eBike Systems ha anunciado también nuevas funciones orientadas a usuarios comerciales, un segmento en crecimiento impulsado por el auge del alquiler, el sharing y las flotas corporativas de movilidad eléctrica.

Gracias al módulo de conectividad de la marca, los operadores profesionales pueden desactivar de forma remota la asistencia del motor en casos como impagos o no devolución de bicicletas. A ello se suma el acceso directo, mediante interfaz en la nube, a datos operativos clave como nivel de batería, previsión de autonomía, intervalos de mantenimiento, estadísticas de uso o posición GPS en los sistemas que tengan el seguimiento activado.

Estas funciones están pensadas para integrarse en plataformas de gestión de flotas ya existentes y buscan mejorar el control, la eficiencia y la seguridad en un mercado profesional cada vez más competitivo. A diferencia del sistema antirrobo para usuarios particulares, estas herramientas están disponibles de forma inmediata para clientes comerciales.

Con esta ampliación de su ecosistema digital, Bosch refuerza su apuesta por la seguridad y la gestión inteligente de la e-Bike, atacando uno de los principales problemas del sector: la facilidad con la que, hasta ahora, una bicicleta robada podía volver al mercado.