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Pirelli prepara una nueva generación de neumáticos de carretera con foco en la aerodinámica

Pirelli presenta PAAS, siglas de Pirelli Advanced Aerodynamic System, una tecnología con patente en trámite que servirá como base para el desarrollo de sus próximos neumáticos de alto rendimiento.

Hay detalles en el ciclismo de carretera que durante años han pasado desapercibidos, pero que poco a poco han ido ganando protagonismo hasta convertirse en un factor decisivo. En un entorno donde cada vatio cuenta, incluso elementos aparentemente secundarios empiezan a influir de forma directa en el rendimiento global sobre la bicicleta.

Ruedas Scope Artech 6 con neumáticos P ZERO Race TLR RS de 35 mm y discos X-Rotor Aero de Carbon-Ti. Imagen: Pirelli Cycling
Ruedas Scope Artech 6 con neumáticos P ZERO Race TLR RS de 35 mm y discos X-Rotor Aero de Carbon-Ti. Imagen: Pirelli Cycling

El neumático entra de lleno en la ecuación aerodinámica

Pirelli presenta PAAS, siglas de Pirelli Advanced Aerodynamic System, una tecnología con patente en trámite que servirá como base para el desarrollo de sus próximos neumáticos de alto rendimiento. La marca italiana sitúa esta innovación en un terreno cada vez más determinante: reducir la resistencia al aire sin comprometer otros factores clave como la rodadura, el peso o la facilidad de uso. La idea es integrar el neumático en un sistema donde cubierta, llanta y bicicleta funcionen como un conjunto optimizado.

El enfoque parte de una tendencia que ya se percibe tanto en el pelotón profesional como entre los ciclistas que buscan velocidad en carretera. La aerodinámica deja de depender únicamente del cuadro o de las ruedas de perfil, en parte por el aumento del ancho en cubiertas y llantas, lo que incrementa la superficie expuesta al viento. En ese escenario cobra relevancia la aerodinámica del neumático de carretera, especialmente cuando se rueda a velocidades medias y altas, donde cualquier mejora en la eficiencia puede traducirse en una ventaja real.

Según explica la compañía, el desarrollo de PAAS se apoya en una investigación centrada en la relación entre forma del neumático, resistencia aerodinámica y comportamiento del conjunto rueda-neumático-bicicleta. El objetivo era localizar el punto exacto en el que la anchura máxima de la cubierta permite que el flujo de aire se mantenga pegado al flanco, retrasando su separación y reduciendo la aparición de turbulencias. Esa transición más limpia resulta especialmente interesante cuando aparece viento lateral o cuando los ángulos de guiñada suben, una situación habitual en carretera abierta y también en contrarreloj.

Para llegar a esa solución, Pirelli ha recurrido a herramientas heredadas de su trabajo en automoción. La marca habla de simulaciones CFD (Computational Fluid Dynamics) y de 14 iteraciones de desarrollo para ajustar geometrías antes de fijar los parámetros ligados a la patente. Después, ese trabajo digital se contrastó con una campaña específica en túnel de viento, con ocho sesiones repartidas en cuatro instalaciones distintas. Es un enfoque técnico poco habitual en el discurso comercial del neumático de bicicleta y refuerza la idea de que la eficiencia aerodinámica en ciclismo ya se mide con un nivel de detalle muy próximo al de otros sectores industriales.

Uno de los datos más relevantes que aporta la firma italiana está en los resultados comparativos. Con la misma anchura nominal, la misma anchura máxima y la misma altura total, las geometrías basadas en PAAS, en medidas de entre 28 y 35 mm, registran reducciones importantes de resistencia frente a perfiles convencionales. Pirelli cifra esa mejora media en más del 20% respecto a la configuración rueda más P ZERO Race TLR RS, una referencia que sirve para situar el salto anunciado dentro de su propia gama de alto rendimiento.

Ese dato, sin embargo, conviene leerlo con el contexto adecuado. La marca no habla de una revolución aislada del neumático, sino de una mejora del sistema completo. En la práctica, eso significa que el beneficio depende también del perfil de la llanta, del ángulo del viento y de la velocidad a la que ruede cada ciclista. Aun así, el sistema rueda-neumático-bicicleta se afina cada vez más como un bloque integrado, y cualquier obstáculo al flujo de aire en la cubierta limita el potencial aerodinámico del resto del conjunto.

Otro detalle relevante es que Pirelli asegura haber evitado una solución extrema. PAAS no busca cerrar por completo el espacio entre el flanco del neumático y el borde de la llanta, sino generar una transición fluida sin comprometer la practicidad. Esa decisión tiene consecuencias directas para el usuario, porque mantiene la facilidad de montaje y desmontaje y evita que la ganancia aerodinámica llegue a costa de un uso más incómodo o menos razonable en el día a día.

En un mercado donde las cubiertas de 28 mm ya son estándar en gran parte del segmento deportivo y donde las de 30, 32 o incluso 35 mm han dejado de ser una rareza, este movimiento de Pirelli encaja con la evolución reciente del material de carretera. El mensaje de fondo es que si las ruedas anchas han llegado para quedarse, también toca repensar el perfil del neumático. Por eso los neumáticos Pirelli para bicicletas de carretera del futuro no solo se jugarán su rendimiento en el agarre o la baja resistencia a la rodadura, sino también en cómo cortan el aire.