El pedal plano nunca ha dejado de estar ahí, pero en los últimos años ha recuperado peso propio en segmentos donde el control inmediato, la libertad de movimiento y la confianza sobre terreno roto importan tanto como la transmisión de potencia. Ahí es donde Shimano ha decidido mover ficha con dos referencias nuevas que apuntan directamente al Trail más agresivo, al Enduro y al Descenso, y lo hace además recuperando una denominación con mucho peso en el universo Gravity de la marca japonesa.

Dos plataformas anchas, perfil delgado y una apuesta clara por el agarre
La novedad llega con los pedales planos Shimano Saint PD-G8040 y los Deore XT PD-M8240, dos modelos desarrollados sobre una misma base técnica: plataforma de 121 x 110 mm, diseño de doble concavidad, perfil fino para mejorar la distancia al suelo y construcción totalmente reparable. Sobre el papel, la idea es aumentar la superficie útil de apoyo y mantener el pie más asentado cuando el terreno exige cambios constantes de apoyo, recepciones duras o apoyos imprecisos en zonas rápidas y técnicas.
En el caso del nuevo Saint, Shimano lo sitúa en la parte más alta de su gama de plataforma y lo orienta sin rodeos a un uso Gravity. La marca habla de una plataforma extra ancha de doble concavidad para que la zapatilla se coloque de forma más natural sobre el pedal, algo especialmente relevante cuando se trata de encadenar rock gardens, peraltes rotos o tramos empinados en los que un pequeño desajuste del pie puede traducirse en una pérdida de control. A eso suma cuerpo de aleación reforzada, placa protectora de composite y una construcción pensada para soportar golpes repetidos.

Ese enfoque encaja con lo que representa históricamente Saint dentro del catálogo de la firma. De hecho, se trata del primer componente nuevo con apellido Saint que se ve desde 2013, un detalle que da más recorrido al lanzamiento y que inevitablemente vuelve a abrir la puerta a especulaciones sobre un posible regreso más amplio de esta familia al primer plano del Descenso de competición.
El Shimano Deore XT PD-M8240, por su parte, conserva casi toda la arquitectura del Saint pero con una lectura más polivalente. Está pensado para los ciclistas que combinan subidas técnicas, bajadas rápidas y salidas largas, con una plataforma igualmente ancha y cóncava, aunque sin la placa protectora específica del modelo Saint. En este caso el objetivo parece más equilibrado: mantener mucho apoyo y tacto estable sin llevar el planteamiento tan al extremo Gravity.

Las diferencias también aparecen en el ajuste de los pines y en el peso. El Saint declara 393 gramos y ofrece 10 pines de tracción por cara con 4 posiciones interiores opcionales, mientras que el XT se va a 423 gramos y mantiene 10 pines por lado con 2 posiciones interiores opcionales. Ambos incluyen pines de 6 mm y 3 mm con herramienta específica, un punto interesante para afinar el tacto entre más retención o algo más de libertad al recolocar el pie, algo que en pedales de plataforma para Enduro y Trail marca bastante el comportamiento real sobre la bici.
Hay otro detalle de fondo en este lanzamiento: Shimano no está presentando un pedal plano como una alternativa secundaria dentro de su ecosistema, sino como una opción seria con el mismo discurso de fiabilidad y mantenimiento que ha sostenido durante décadas en sus SPD. En una escena donde el uso de plataformas sigue muy vivo en Bike Parks, e-MTB potentes y bicis de largo recorrido, esa decisión tiene sentido. El mercado ya no trata el pedal plano como una elección de iniciación, sino como una herramienta específica para un tipo concreto de conducción.

También hay posicionamiento comercial. El Deore XT PD-M8240 llega con un precio de 149,99 € y el Saint PD-G8040 sube por encima de los 180 €, una diferencia que refleja tanto el enfoque de uso como los materiales y la protección extra del modelo tope de gama. En una categoría donde la durabilidad real pesa tanto como el agarre inicial, la clave estará en comprobar cómo responden ambos tras meses de golpes, roces y barro, justo donde Shimano quiere reforzar su imagen con esta nueva gama de pedales planos para MTB.
Con este movimiento, la marca japonesa refuerza una parte del catálogo que necesitaba aire nuevo y lo hace con dos productos que no buscan inventar una categoría, sino afinar lo que hoy piden muchos ciclistas que ruedan fuerte sin automáticos: apoyo amplio, perfil bajo, reconstrucción sencilla y agarre configurable. Sobre el terreno, que es donde de verdad se decide todo en un pedal plano, ahí estará la última palabra.