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Amazfit Balance 3 y Balance Ultra: los nuevos relojes que quieren convertirse en el centro del entrenamiento de los ciclistas

Amazfit ha presentado en Nueva York los nuevos Balance 3 y Balance Ultra, dos relojes inteligentes que pasan a encabezar la gama de la marca dentro de lo que denomina sistema de entrenamiento híbrido.

No todos los relojes deportivos llegan con la intención de competir únicamente en autonomía, sensores o diseño. En un momento en el que los ciclistas acumulan datos procedentes de ciclocomputadores, potenciómetros, pulsómetros y aplicaciones de entrenamiento, el verdadero desafío pasa por convertir toda esa información en algo útil. Ese es precisamente el enfoque que Amazfit ha querido reforzar con el lanzamiento de sus nuevos Balance 3 y Balance Ultra.

Amazfit Balance 3 y Balance Ultra. Imagen: Amazfit
Amazfit Balance 3 y Balance Ultra. Imagen: Amazfit

Más allá de los datos: una propuesta centrada en la gestión de la carga y la recuperación

Amazfit ha presentado en Nueva York los nuevos Balance 3 y Balance Ultra, dos relojes inteligentes que pasan a encabezar la gama de la marca dentro de lo que denomina sistema de entrenamiento híbrido. La idea es sencilla: conectar el seguimiento del rendimiento con herramientas capaces de interpretar cómo afectan los entrenamientos, el descanso, el estrés y la actividad diaria a la evolución física del deportista.

Para los ciclistas, esta filosofía resulta especialmente interesante. No se trata únicamente de registrar kilómetros o vatios, sino de entender cuándo el organismo está preparado para afrontar una sesión exigente y cuándo conviene reducir la carga. Aquí entra en juego la aplicación Zepp, que actúa como centro de análisis y combina diferentes métricas para ofrecer una visión global del estado del usuario.

Amazfit Balance 3. Imagen: Amazfit
Amazfit Balance 3. Imagen: Amazfit

Uno de los desarrollos más destacados es HybridCharge Energy Intelligence, una función que integra tres indicadores diferentes. BioCharge evalúa el nivel de energía y recuperación del cuerpo, LifeLoad analiza el impacto del estrés y las exigencias diarias, mientras que Training Load mide el esfuerzo acumulado durante los entrenamientos. La combinación de estos parámetros busca ofrecer una referencia más precisa sobre la capacidad real del deportista para afrontar nuevas cargas de trabajo.

En la práctica, este tipo de herramientas puede resultar especialmente útil para los ciclistas que alternan sesiones de carretera, MTB, Gravel o gimnasio y necesitan controlar la fatiga acumulada. La marca también incorpora funciones como Enfoque Semanal y Equilibrio de Entrenamiento, orientadas a comprobar si existe un reparto adecuado entre resistencia, fuerza y recuperación.

Amazfit Balance 3. Imagen: Amazfit
Amazfit Balance 3. Imagen: Amazfit

Los dos modelos comparten una pantalla AMOLED de 1.5 pulgadas protegida por cristal de zafiro y capaz de alcanzar hasta 3.000 nits de brillo, una cifra que facilita la lectura bajo luz solar intensa, algo especialmente relevante para las salidas en bicicleta durante los meses de verano. También incluyen GPS de doble banda con posicionamiento mediante seis sistemas satelitales, navegación por rutas y compatibilidad con mapas sin conexión, características cada vez más demandadas por los usuarios de ciclismo de carretera y Mountain Bike.

A nivel de salud, la serie Balance monitoriza frecuencia cardíaca, saturación de oxígeno en sangre, estrés, sueño, frecuencia respiratoria y variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC), un parámetro cada vez más utilizado por entrenadores y deportistas para evaluar la recuperación y el estado de forma.

Amazfit Balance 3. Imagen: Amazfit
Amazfit Balance 3. Imagen: Amazfit

Otro apartado relevante para los ciclistas es la autonomía. El Balance 3 promete hasta 21 días de uso, mientras que el Balance Ultra amplía esa cifra hasta los 30 días. Esto permite afrontar semanas completas de entrenamiento, viajes o pruebas de larga distancia sin depender constantemente del cargador.

El modelo Ultra representa la propuesta más ambiciosa de la marca, con una construcción en titanio de grado 5 y una orientación claramente premium. El Balance 3, por su parte, estará disponible tanto en acero inoxidable como en titanio, ofreciendo opciones para distintos perfiles de usuario.

Balance Ultra. Imagen: Amazfit
Balance Ultra. Imagen: Amazfit

Aunque gran parte de la presentación ha estado vinculada al universo HYROX, disciplina de fitness de creciente popularidad, muchas de las herramientas desarrolladas tienen aplicación directa en el ciclismo. Los conceptos de carga, recuperación, gestión del esfuerzo y equilibrio entre distintas capacidades físicas encajan perfectamente con las necesidades de los deportistas que siguen una planificación de entrenamiento para ciclistas cada vez más compleja y multidisciplinar.

Con esta nueva generación, Amazfit parece apostar por un enfoque que va más allá de registrar actividad. El objetivo es ofrecer una plataforma capaz de interpretar el comportamiento del deportista y ayudarle a tomar mejores decisiones. Una tendencia que ya se está viendo en los principales fabricantes de dispositivos deportivos y que gana cada vez más peso entre los usuarios que buscan optimizar su rendimiento ciclista y recuperación.

Balance Ultra. Imagen: Amazfit
Balance Ultra. Imagen: Amazfit

El Amazfit Balance 3 de acero inoxidable ya está disponible por 369,90 €, mientras que la versión Titanium llegará próximamente por 449,90 €. El Balance Ultra se sitúa en la parte más alta de la gama con un precio de 599,90 €.