Hay cascos que no buscan llamar la atención por una estética agresiva, sino por lo que prometen cuando la velocidad aumenta y el margen de error se reduce. En disciplinas donde una mala elección puede marcar la diferencia entre seguir bajando o acabar en el suelo con consecuencias serias, el equilibrio entre protección, ventilación y ajuste se ha convertido en una cuestión central para muchos ciclistas.

Un integral de 710 gramos con certificación DH y ajuste BOA FS2
Leatt ha presentado el Gravity 5.0, un casco integral orientado al Descenso, el Enduro agresivo y el e-MTB que llega con un dato difícil de pasar por alto: 710 gramos en talla M. Para un casco con certificación ASTM DH, esa cifra lo sitúa en una zona especialmente interesante para los ciclistas que buscan casco integral ligero para MTB sin renunciar a estándares de protección propios de uso intensivo.

Una de sus principales novedades está en el sistema de ajuste. El Gravity 5.0 es el primer casco del mercado en incorporar el BOA FS2 Fit System, una solución pensada para ofrecer un ajuste micrométrico más preciso y estable. En un casco integral, donde la sensación de sujeción puede condicionar mucho la confianza del ciclista, este detalle tiene una importancia real.
Leatt también ha trabajado la personalización interna con almohadillas de mejilla ajustables hacia delante o hacia atrás, además de diferentes grosores de acolchado incluidos. La idea es clara: reducir puntos de presión y mejorar la adaptación a distintas morfologías de cabeza, algo especialmente útil en salidas largas o jornadas de bike park.

El casco incorpora cierre magnético Fidlock, una solución ya habitual en equipamiento de gama alta por su facilidad de uso con guantes. En la práctica, permite abrochar y desabrochar el casco con una sola mano, sin pelearse con cierres tradicionales en mitad de una ruta o antes de una bajada.
En protección, el Gravity 5.0 estrena la nueva generación de la tecnología 360° Turbine de Leatt, denominada Turbine EVO. Este sistema utiliza anclajes centrales más flexibles para mejorar la gestión de impactos y ayudar a reducir la aceleración rotacional y las fuerzas en golpes de baja velocidad. Es uno de los puntos más relevantes del nuevo Leatt Gravity 5.0, porque actualiza una tecnología que la marca ya venía utilizando en cascos de MTB y motocross.

El casco también cuenta con espuma de impacto de doble densidad, pensada para responder mejor ante golpes de distinta intensidad. Además, ha obtenido una calificación de 5 estrellas en Virginia Tech y cumple con la certificación NTA 8776 para e-MTB, un estándar pensado para impactos a mayor velocidad que resulta cada vez más relevante con el crecimiento de las bicicletas eléctricas de montaña.
La ventilación ha sido otro de los puntos trabajados por Leatt. La marca asegura que el Gravity 5.0 mantiene un flujo de aire elevado tanto en subidas como en descensos, un detalle importante porque muchos ciclistas de Enduro buscan un integral que no obligue a quitárselo en cada enlace. El concepto de casco integral ventilado para Enduro cobra cada vez más peso frente a los modelos tradicionales de Descenso, más cerrados y calurosos.

El diseño incluye una cubierta bucal desmontable, que permite elegir entre máxima entrada de aire o más protección frente al barro y las piedras. También se puede montar un extensor semitransparente de visera para días de lluvia, pensado para aumentar la cobertura sin limitar en exceso el campo de visión.
El reconocimiento externo tampoco falta. El Gravity 5.0 ha recibido el Eurobike Gold Award, un premio que refuerza su papel como una de las novedades más destacadas del segmento. No solo por el peso o el ajuste, sino por reunir varias soluciones técnicas en un mismo producto orientado a ciclistas que practican MTB a alta intensidad.

El nuevo casco de Leatt llega con un precio recomendado de 359 € en Europa y 490 dólares en Estados Unidos. No es una opción de entrada, pero sí una propuesta que apunta directamente a ciclistas que buscan protección avanzada para Descenso y e-MTB con un peso contenido y un ajuste más refinado de lo habitual en cascos integrales.