La lucha contra el aire en una contrarreloj ya no se libra solo en la forma del casco o en la postura del ciclista sobre la bicicleta. También se juega en zonas que hasta hace poco parecían secundarias, como la interacción entre la visera, la cara, los antebrazos y los hombros. KASK ha decidido entrar ahí con una evolución muy concreta de uno de sus cascos más especializados.

Una nueva visera para las posiciones más agresivas de contrarreloj
La marca ha presentado el nuevo KASK Mistral 3.0, un casco diseñado para contrarreloj y triatlón que mantiene la geometría de la carcasa y los materiales de alto rendimiento de la versión anterior, pero introduce una actualización relevante en la zona frontal: el nuevo Aero Pro Visor 3.0.
La clave está en la adaptación a las posiciones aerodinámicas actuales. Cada vez más corredores ruedan con la cabeza baja y los brazos muy cerrados, una postura que cambia la forma en la que el aire impacta sobre el casco, la cara y la parte alta del cuerpo. Para responder a esa tendencia, KASK ha desarrollado una visera más ancha y con perfil cilíndrico, pensada para reducir turbulencias en una zona crítica cuando se rueda a velocidades de competición.

El nuevo casco incorpora tres imanes laterales integrados en la carcasa para asegurar la visera con mayor estabilidad. Es un detalle importante en un producto pensado para velocidades altas, donde cualquier vibración, desajuste o entrada de aire puede afectar tanto a la comodidad como al rendimiento.
El Aero Pro Visor 3.0 ha sido desarrollado y validado en entorno virtual y en túnel de viento con Filippo Ganna, corredor del INEOS Grenadiers y una de las grandes referencias actuales contra el crono. Según los datos facilitados por la marca, la nueva visera permite ahorrar 6 vatios a 45 km/h, 8 vatios a 50 km/h y hasta 11 vatios a 55 km/h frente a una visera estándar.

Estas cifras sitúan la mejora en el terreno de las ganancias marginales, pero con impacto real para especialistas en contrarreloj, triatletas de larga distancia y equipos que trabajan cada detalle de la posición. A esos ritmos, unos pocos vatios pueden marcar diferencias en recorridos llanos, cronos largas o segmentos donde la velocidad media se mantiene muy alta.
La visera combina una estructura de nailon impresa en 3D con una lente de policarbonato. El conjunto pesa 70 gramos, una cifra ajustada para un componente que no solo busca proteger la visión, sino también ordenar el flujo de aire en una zona muy sensible del conjunto ciclista-bicicleta.

KASK también ha aumentado la separación entre la lente y la cara del corredor. El objetivo es favorecer la ventilación interior y reducir la condensación sin romper el flujo laminar sobre la superficie del casco. En una contrarreloj o en un triatlón, mantener una visión limpia bajo esfuerzo máximo es tan importante como ahorrar vatios.
El nuevo casco aerodinámico de contrarreloj llega con una imagen gráfica renovada y logotipos KASK visibles en ambos laterales. Estará disponible en dos colores, negro y blanco, una elección sobria para un producto claramente orientado al rendimiento.

En cuanto a tallaje, el Mistral 3.0 se comercializa en talla L, para perímetros de cabeza de 59 a 62 cm, e incluye de serie la visera transparente Aero Pro Visor 3.0. La marca también venderá recambios de la visera transparente y de una versión Silver Mirror. El KASK Mistral 3.0 ya está disponible desde el 4 de junio de 2026 a través de distribuidores autorizados y de la web oficial de la marca.
La compatibilidad queda limitada al nuevo modelo. La visera Aero Pro Visor 3.0 no puede montarse en generaciones anteriores del Mistral, un punto relevante para los usuarios que ya tienen un casco KASK de contrarreloj y valoraban actualizar únicamente la parte frontal.

El precio confirma su orientación de gama alta. El casco KASK para triatlón y contrarreloj cuesta 700 €, mientras que la visera transparente de recambio se vende por 370 € y la Silver Mirror por 390 €. Son importes propios de material de competición, dirigidos a ciclistas y triatletas que buscan rendimiento medible antes que una solución de uso general.