Thule amplía su catálogo de equipaje ciclista con una propuesta que cambia la forma de montar y desmontar alforjas. El nuevo sistema InLock de la marca apuesta por separar definitivamente el herraje de la bolsa, trasladando toda la estructura rígida al portabultos y dejando la bolsa libre de piezas duras. El resultado es una fijación más limpia, silenciosa y rápida, pensada tanto para el uso urbano como para escapadas de fin de semana.

Un anclaje universal que busca rapidez y estabilidad real
El corazón del lanzamiento es el sistema de alforjas InLock de Thule, un panel universal que se instala en la mayoría de portabicicletas con raíles de entre 10 y 16 mm de diámetro. La idea es sencilla: deslizar, bloquear y salir. La alforja compatible se introduce sobre el panel y queda encajada en su posición sin holguras ni vibraciones. Para retirarla, basta con accionar una lengüeta y deslizarla hacia fuera.
Ese gesto rápido tiene implicaciones prácticas evidentes. En el día a día, los ciclistas que utilizan la bicicleta para desplazarse al trabajo o hacer recados necesitan soluciones ágiles. Aquí, la eliminación de ganchos metálicos y piezas voluminosas en la propia bolsa mejora tanto la experiencia sobre la bici como fuera de ella. La bolsa pasa a comportarse como un accesorio convencional cuando se lleva en la mano o al hombro.

Thule traslada así todo el componente estructural al portaequipajes. Si la bicicleta no dispone de uno compatible, la marca propone el uso del Thule Tour Rack, que garantiza la integración completa del sistema. Este planteamiento permite que el panel universal compatible con portabicicletas de 10 a 16 mm sea el único elemento fijo, mientras que las bolsas mantienen un diseño más flexible y ligero.
En términos de uso, el objetivo es evitar ruidos, balanceos y movimientos indeseados en marcha. Para los ciclistas que recorren trayectos urbanos a diario, donde los baches, adoquines o cambios de ritmo son habituales, esa estabilidad marca diferencias reales en comodidad y seguridad.

Junto al sistema InLock llegan dos nuevas gamas de equipaje que nacen directamente pensadas para este anclaje. La primera es la colección Chasm, enfocada a la resistencia y la versatilidad. Estas bolsas emplean tejidos resistentes al agua y soluciones de transporte adaptadas a situaciones muy distintas, desde la compra semanal hasta salidas más largas. Entre las opciones compatibles figuran una bolsa de la compra, una nevera portátil y una caja de carga plegable cuando está vacía.
En este caso, el foco está en ofrecer bolsas para bicicleta resistentes al agua para uso urbano que soporten un trato intensivo. Para muchos usuarios, la bicicleta ya no es solo ocio, sino herramienta diaria de movilidad. Contar con equipaje capaz de asumir ese ritmo es un punto importante.

La segunda propuesta es la colección Shield, pensada para desplazamientos urbanos y escapadas cortas. Aquí destaca la protección impermeable IPX4 en bolsas de bicicleta, un nivel que garantiza resistencia frente a salpicaduras y lluvia intensa ocasional. La gama incluye maletín para ordenador portátil, mochila y alforja con cierre enrollable, todas integradas con el sistema InLock.
En conjunto, Thule refuerza su presencia en el segmento del equipamiento para ciclismo urbano y bikepacking ligero, donde la funcionalidad fuera de la bicicleta gana cada vez más peso. El diseño minimalista del sistema, sin piezas rígidas visibles en la bolsa, responde a esa demanda de productos híbridos, válidos tanto para rodar como para moverse a pie.

El sistema InLock estará disponible a partir de este mes de febrero de 2026, con un precio de 39,95 € para el panel universal. Las bolsas compatibles se moverán en una horquilla entre 69,95 € y 149,95 €, dependiendo del modelo y la capacidad. Se trata de una propuesta que busca simplificar el día a día del ciclista sin renunciar a estabilidad ni durabilidad.