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Alerta en Galicia: trampas para ciclistas en Gondomar (Pontevedra)

Los agentes del Seprona de la Guardia Civil desarticulan tres peligrosas trampas con clavos en los montes de la localidad de Gondomar, en la provincia gallega de Pontevedra.

Los agentes del Seprona de la Guardia Civil han desarticulado tres peligrosas trampas de clavos localizadas en un monte del barrio de Figueiro, en la parroquia de Vincios de la localidad de Gondomar, en la provincia gallega de Pontevedra. Tras recibir una alerta ciudadana, una patrulla se desplazó hasta el lugar indicado para descubrir tres trampas compuestas por una plancha horizontal con clavos de tamaño considerable en su parte superior y dos enormes vástagos metálicos en la inferior a modo de anclaje para el suelo.

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Las trampas, estratégicamente ocultas bajo la maleza sobre un sendero, han aparecido en un terreno forestal cercado pero de acceso practicable situado a los pies del monte Galiñeiro, un espacio muy frecuentado por senderistas y amantes de los deportes de montaña, sobre todo durante los fines de semana. Dada la mala intencionalidad de las trampas, a todas luces colocadas para causar el máximo daño posible, la Guardia Civil ha abierto una investigación para averiguar la identidad del presunto autor (o autores) de la fechoría.

En TodoMountainBike: Alerta en Galicia: trampas para ciclistas en Gondomar (Pontevedra)

Vale la pena recordar que Galicia es una de las zonas de España donde se ha denunciado la presencia de trampas en el monte con más frecuencia de la deseada. El 4 de septiembre de 2014, un ciclista de Vigo de 38 años de edad quedó inválido tras chocar con un enorme piedra colocada en el punto de caída justo después de una rampa de salto de una popular bajada en la zona de montes de Valadares, una ruta transitada por cientos de ciclistas. En Gondomar tampoco es la primera vez que aparecen trampas para ciclistas y otros deportistas, destacando especialmente la aparición de estacas clavadas en el suelo en los montes de la parroquia de Mañufe, denunciadas en septiembre de 2015 por unos ciclistas de montaña que circulaban por la zona.