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Cómo prevenir las alteraciones gastrointestinales en temporada de competición y entrenamientos más intensos

Estas molestias, que pueden incluir náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento, pueden afectar significativamente al rendimiento deportivo, y no son pocos los ciclistas profesionales y aficionados que las han sufrido en sus propias carnes.

La temporada de competición y el aumento de la intensidad en los entrenamientos son momentos en los que los deportistas son más propensos a sufrir alteraciones gastrointestinales. Estas molestias, que pueden incluir náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento, pueden afectar significativamente al rendimiento deportivo, y no son pocos los ciclistas profesionales y aficionados que las han sufrido en sus propias carnes. La cuestión es: ¿cómo se pueden prevenir?

Cómo prevenir las alteraciones gastrointestinales en temporada de competición y entrenamientos más intensos
Anatomía humana. Imagen: kirill_makes_pics / Pixabay

Consejos para prevenir las alteraciones gastrointestinales

Con la temporada de competiciones y entrenamientos más intensos en pleno auge, los ciclistas y en general todos los deportistas se enfrentan a desafíos adicionales más allá de la preparación física y mental: las alteraciones gastrointestinales. Estas molestias pueden afectar el rendimiento y el bienestar general de los atletas si no se abordan de manera adecuada.

Los principales factores que influyen en las alteraciones gastrointestinales son cuatro: estrés, cambios en la dieta, deshidratación y permeabilidad intestinal. El estrés físico y mental asociado a la competición y al aumento de la carga de entrenamiento puede afectar al sistema digestivo, mientras que la necesidad de aumentar la ingesta calórica durante la temporada de competición también puede llevar a cambios en la dieta que no siempre son saludables.

En las carreras y los entrenamientos más intensos, también es probable que suceda una mayor pérdida de líquidos durante el ejercicio físico que puede afectar al equilibrio del sistema digestivo en caso de no hidratarse correctamente. Y todo y con ello, es el propio ejercicio físico intenso el que puede aumentar la permeabilidad intestinal, permitiendo que bacterias y toxinas pasen al torrente sanguíneo y provoquen inflamación.

Por estos motivos, la mejor manera de prevenir las molestias gastrointestinales pasa por seguir los siguientes consejos:

  • Mantener una dieta saludable consumiendo alimentos ricos en fibra, frutas, verduras y proteínas de alta calidad.
  • Hidratarse adecuadamente bebiendo agua antes, durante y después del ejercicio físico para evitar la deshidratación.
  • Realizar comidas pequeñas y frecuentes, evitando grandes comidas antes de entrenar o competir.
  • Reducir el consumo de alimentos grasos, picantes o con alto contenido en azúcares.
  • Probar la suplementación con probióticos y prebióticos, que pueden ayudar a mantener una microbiota intestinal saludable.
  • Gestionar el estrés con técnicas de relajación como la meditación o el yoga, ya que pueden ayudar a reducir sus efectos negativos en el sistema digestivo.

A pesar de todos estos consejos, siempre puede suceder que, por uno u otro motivo, las molestias gastrointestinales hagan acto de presencia en el momento menos oportuno, por ejemplo en la primera jornada de una prueba por etapas de varios días. Para mejorar los síntomas, nada mejor que:

  • Hidratarse adecuadamente bebiendo agua y soluciones de rehidratación oral para evitar la deshidratación.
  • Consumir alimentos ligeros, evitando alimentos grasos o pesados que puedan empeorar los síntomas.
  • Descansar y reducir la intensidad del entrenamiento o competición hasta que los síntomas mejoren.
  • Si los síntomas son severos o persistentes, es importante consultar con un médico para descartar otras causas y recibir tratamiento adecuado.

Como apunte final, es importante que los deportistas estén atentos a las señales que su cuerpo les envía durante las sesiones de entrenamiento y las competiciones. Si experimentan síntomas gastrointestinales como dolor abdominal, hinchazón, náuseas o cambios en los hábitos intestinales, es fundamental detenerse y evaluar la situación. Ignorar estas señales puede llevar a problemas más graves y afectar el rendimiento deportivo a largo plazo.

Resumiendo todo lo anterior, con una hidratación adecuada, una planificación nutricional inteligente, la incorporación de probióticos, el control del estrés y la atención a las señales del cuerpo, se pueden prevenir y mitigar las alteraciones gastrointestinales, allanando un poco más el camino hacia el éxito en las metas deportivas de cada persona.