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Varios consejos muy efectivos para prevenir el robo de una bicicleta

¿Es posible prevenir el robo de una bicicleta? A veces no, pero se pueden poner las cosas muy difíciles a los ladrones con los siguientes consejos.

Aunque el robo de bicicletas le puede sonar a muchos ciclistas como algo que sucede en tiendas, garajes o trasteros, lo cierto es que cada vez se dan más casos de robos cometidos en carreras y marchas ciclistas, en bares frecuentados por usuarios de la bicicleta o incluso en puntos estratégicos de rutas populares para los ciclistas de esa zona. ¿Es posible prevenir el robo de una bicicleta? En atracos a mano armada probablemente no, pero en cualquier otro tipo de robo no violento, sí que se pueden poner las cosas muy difíciles a los ladrones.

Guardar la factura y registrar la bicicleta es el primer y obligatorio paso que todo ciclista debe hacer cuando adquiere una flamante y cara montura nueva. La factura de compra de una bicicleta sirve para, llegado el caso, poder demostrar antes las autoridades correspondientes la pertenencia de la misma. Otro paso importante, en la medida de lo posible, es registrar la bicicleta adquirida. Muchos fabricantes permiten el registro vía online para temas de garantías y otras cuestiones, así como los ayuntamientos de un buen número de poblaciones.

Utilizar un candado de calidad, sobre todo si se trata de bicicletas destinadas a un uso mayoritariamente urbano. La seguridad de una bicicleta aparcada en la calle depende de la estructura donde se deje candada, y de la calidad del candado propiamente dicho. La mejor opción es elegir una estructura sólida bien anclada al suelo que no pueda levantarse ni desplazarse; un candado de buena calidad, preferiblemente fabricado con materiales antirrobo; y asegurar el cuadro y al menos una de las ruedas de la bicicleta lo más arriba posible del suelo.

En TodoMountainBike: Varios consejos muy efectivos para prevenir el robo de una bicicleta
El robo de bicicletas es un negocio cada vez más tentador: algunos consejos para prevenirlo.

La noche es la hora preferida de los ladrones, puesto que la oscuridad facilita el robo de todo tipo de mercancías, incluyendo bicicletas. Lo más recomendable es evitar a toda costa dejar una bicicleta aparcada en la calle durante las horas nocturnas siguiendo una norma es muy simple: cuando el sol se pone, la bicicleta tiene que estar en casa.

Compartir las rutas ciclistas realizadas a través de las redes sociales es una muy buena manera de mostrar a los ladrones las zonas por las que un ciclista se mueve habitualmente, e incluso el domicilio, trastero o garaje donde termina guardando la bicicleta. Evitar compartir estas actividades con personas ajenas al entorno más próximo y añadir un área de protección sobre el punto de partida (ocultando del mapa de actividad dicho punto) son normas obligadas para evitar el robo de una bicicleta.

Muchos son los profesionales del robo de bicicletas que han encontrado en las competiciones o marchas ciclistas e incluso en bares frecuentados por amantes de los pedales una auténtica mina de oro. En cualquier competición, carrera o evento ciclista, o cuando se realice una parada con los compañeros de grupeta en el bar de turno para el obligado almuerzo, las bicicletas siempre deben estar dentro del campo visible para evitar cualquier sorpresa desagradable.