El inicio de 2026 llega acompañado de uno de esos contenidos que resumen por qué el MTB sigue siendo una de las disciplinas más espectaculares del ciclismo actual. El rider canadiense Remy Metailler ha publicado un nuevo vídeo recopilatorio con algunos de sus mejores momentos del último año, todos ellos grabados en primera persona y con un enfoque claramente orientado a transmitir sensaciones reales sobre la bicicleta.

Un año de descensos, paisajes y acción grabada desde el manillar
Bajo el título Best Of Remy Metailler's POV From 2025, el propio Metailler firma y presenta una pieza audiovisual que recoge doce meses de rutas, líneas técnicas y descensos de alta dificultad en algunos de los enclaves más reconocidos del MTB norteamericano y europeo. El resultado es un vídeo directo, sin artificios, centrado en la experiencia pura de rodar.
Las imágenes llevan al espectador desde los senderos de Vancouver y Whistler hasta escenarios tan distintos como Sedona, Utah o Leogang. Cambios constantes de terreno, tipos de roca y trazados que sirven para mostrar la versatilidad del rider y su capacidad para adaptarse a contextos muy distintos dentro del Mountain Bike más agresivo.
El formato en primera persona vuelve a ser el gran protagonista. La cámara, anclada al casco y al manillar, sitúa al espectador exactamente en el punto de vista del ciclista, reforzando la sensación de velocidad, exposición y control en cada sección. Una forma de narrar el MTB que se ha convertido en habitual, pero que en manos de Metailler sigue marcando diferencias.
A nivel técnico, el vídeo ha sido grabado con cámaras GoPro Max 2 y GoPro Max, dos dispositivos especialmente pensados para este tipo de tomas envolventes. La estabilidad de imagen y la amplitud del campo visual permiten apreciar con claridad tanto la trazada como el entorno, algo esencial en un contenido basado en el POV en MTB.
Más allá del componente visual, el propio Metailler subraya el carácter personal del proyecto. Se trata de una selección de algunos de sus momentos favoritos sobre la bicicleta durante el último año, sin seguir una narrativa competitiva ni centrarse en resultados. El foco está puesto en el disfrute, la exploración y la diversidad de terrenos.
Este tipo de recopilatorios se han convertido en una seña de identidad del canadiense, especialmente dentro del ámbito del Freeride MTB y el Descenso más técnico. Su forma de rodar, agresiva pero precisa, encaja especialmente bien con el formato de cámara subjetiva, donde cada error o acierto se percibe con total claridad.
El vídeo funciona también como un recordatorio del alcance global del MTB actual. En apenas unos minutos, el espectador viaja por varios continentes y paisajes muy distintos, algo que refuerza la dimensión internacional del deporte y el atractivo de destinos clásicos para los amantes del Mountain Bike.
Sin necesidad de grandes discursos ni edición excesiva, Metailler logra condensar un año completo de experiencias sobre la bicicleta en una pieza coherente y muy fácil de consumir. Un contenido pensado tanto para aficionados al MTB como para ciclistas que buscan inspiración en nuevas líneas y escenarios.