La carretera ya no es solo una superficie lisa, previsible y pensada para rodar con neumáticos estrechos. Cada vez más ciclistas mezclan asfalto rápido, puertos largos, tramos rotos, pistas fáciles y rutas de muchas horas sin querer cambiar de bicicleta. Canyon Bicycles ha leído ese cambio y ha movido ficha con dos nuevas Endurace que buscan algo más que renovar catálogo.

Más paso de rueda, más comodidad y una lectura más moderna de la carretera de fondo
Tras presentar en abril la Endurace CFR, Canyon ha completado su familia de gran fondo con las nuevas Endurace CF SLX y Endurace CF, dos plataformas de carbono que trasladan buena parte del enfoque de la versión más exclusiva a precios más contenidos. La idea es ofrecer bicicletas rápidas en asfalto, pero con margen suficiente para rodar con seguridad cuando la carretera se rompe o cuando la ruta entra en terreno all-road.
La nueva Canyon Endurace CF SLX queda situada como la opción más avanzada por debajo de la CFR. No es una simple versión rebajada, sino una plataforma propia que combina una geometría más cómoda que la de una Aeroad o una Ultimate con soluciones orientadas a largas distancias, como almacenamiento integrado, manillar específico y compatibilidad con guardabarros.

Uno de los datos más relevantes está en el paso de rueda. Tanto la CF SLX como la CF aceptan neumáticos de hasta 38 mm, una cifra que hace unos años habría parecido ajena a una bicicleta de carretera de carbono. En la práctica, ese margen permite montar cubiertas más anchas para ganar comodidad, tracción y control en carreteras deterioradas, sin renunciar a configuraciones rápidas para rutas puramente asfálticas.
Canyon también ha trabajado la posición del ciclista. La Endurace CF SLX ofrece una altura de cuadro mayor y un alcance más corto que sus modelos de competición más agresivos, lo que favorece una postura menos forzada. Para el ciclista que encadena muchas horas sobre la bicicleta, esa diferencia puede ser más importante que unos gramos menos o una postura extrema difícil de mantener.

La marca destaca además el salto aerodinámico de esta nueva generación donde la comodidad ya no se plantea como una renuncia frontal al rendimiento. La comodidad vuelve a apoyarse en la tecnología VCLS, una de las señas de identidad de la Endurace. En la CF SLX aparece la tija SP093 VCLS Aero, diseñada para aumentar la flexión vertical en más de un 25% frente a una tija rígida equivalente. La CF mantiene tijas redondas de carbono de 27,2 mm y, en algunos modelos, la conocida VCLS 2.0 con sistema flexible.
Otro detalle importante está en las bielas. Canyon adopta longitudes más cortas en toda la gama, con 165 mm de serie en talla M. Esta decisión abre más el ángulo de cadera, puede reducir tensión articular y facilita una cadencia más alta, una tendencia cada vez más presente en bicicletas modernas de carretera, Gravel y Triatlón.

La Endurace CF SLX también estrena compatibilidad con el sistema de guardabarros rápidos DEFEND de Canyon. No es un accesorio sin importancia para el tipo de usuario al que va dirigida esta bicicleta: permite usar una misma montura durante todo el año, entrenar en mojado y mantener una protección eficaz sin recurrir a montajes improvisados.
La nueva Canyon Endurace CF representa el acceso a la familia de carbono. Su cuadro baja de los 1.000 gramos y mantiene buena parte de la filosofía de la gama: espacio para neumáticos de 38 mm, frenos de disco hidráulicos, desarrollos compactos, puntos de montaje para bolsas y compatibilidad con guardabarros DEFEND Fast.

La gama CF combina transmisiones mecánicas y electrónicas, además de ruedas de aluminio o carbono según montaje. La Endurace CF 8 Di2, por ejemplo, incorpora las nuevas ruedas Canyon ED 42 CF, desarrolladas por la propia marca para encajar con el carácter de la bicicleta. En la CF SLX 7 AXS también aparecen estas ruedas, reforzando la apuesta de Canyon por componentes propios.
Los precios sitúan a la Endurace CF como una opción especialmente competitiva dentro del carbono de carretera. La gama arranca en 1.699 € con la Endurace CF 5, mientras que la Endurace CF SLX 7 AXS parte de 3.999 €. Todas las versiones están disponibles en siete tallas, desde la 2XS hasta la 2XL, y se venden exclusivamente a través de Canyon.com y la aplicación de la marca.

Con esta renovación, Canyon refuerza una idea que ya domina buena parte del mercado: la bicicleta de gran fondo ya no es solo una opción cómoda para ciclistas tranquilos. Ahora también busca velocidad, aerodinámica, integración y capacidad real para salir del asfalto perfecto. La bicicleta all-road de carbono ha dejado de ser una rareza para convertirse en una de las categorías más lógicas para muchos ciclistas.