Bicicletas

Distandem, un tándem de 4.3 metros para cumplir con la distancia social de seguridad

Colin Woof ha construido el Distandem a partir de bicicletas de desecho donadas a Bike for Good, una organización benéfica de ciclismo también con sede en Glasgow.

Que el confinamiento ha logrado agudizar la mente de los ciclistas más creativos no es ningún secreto, más que nada por las numerosas propuestas e inventos que a lo largo de estas últimas semanas han ido apareciendo en las redes sociales. Una de las más curiosas y llamativas es el Distandem, un tándem extremadamente largo creado por Colin Woof, un ingeniero y fabricante artesano de bicicletas con sede en Glasgow.

En TodoMountainBike: Distandem, un tándem de 4.3 metros para cumplir con la distancia social de seguridad
Distandem de Colin Woof. Foto: Alasdair Watson

El Distandem. Una bicicleta construida para dos en estos tiempos extraños. Siguiendo las directrices sanitarias sobre el distanciamiento social para prevenir el Covid-19, escribe Woof en las redes sociales presentando su curioso invento. Se trata de un tándem perfectamente funcional con una particularidad única: tiene 4.3 metros de largo, permitiendo a sus dos ocupantes mantener una distancia de seguridad de 2.5 metros.

Colin ha construido el Distandem a partir de bicicletas de desecho donadas a Bike for Good, una organización benéfica de ciclismo también con sede en Glasgow. Entre los detalles más llamativos de la bici destacan un cambio trasero controlado por el ciclista que va detrás y un plato 'flotante' situado detrás del pedalier delantero, encargado de tensar la cadena de transmisión.

En TodoMountainBike: Distandem, un tándem de 4.3 metros para cumplir con la distancia social de seguridad
Distandem de Colin Woof. Foto: Alasdair Watson

Obviamente, el Distandem no es una bicicleta comercial que vaya a salir a la venta, ni siquiera en unidades limitadas. Es un proyecto personal de un ingeniero y constructor de bicis que, como tantas otras miles de personas, ha visto como de un día para otro su vida social se ha ido al traste con el confinamiento obligado decretado por los gobiernos de cientos de países en todo el mundo.